Hace apenas algunos meses CBRE divulgaba su informe sobre tendencias de data centers en América del Norte en el segundo semestre, destacando un crecimiento significativo en la capacidad de los mercados primarios.

Según el informe, la oferta en los mercados primarios había crecido un 34% interanual, alcanzando 6.922,6 MW, superando el incremento del 26%. El documento también destaca el liderazgo de Atlanta, superando el estado de Northern Virginia con una absorción neta anual de 705,8 MW frente a los 451,7 de Northern Virginia.

El informe se centra en otros aspectos como el crecimiento de la IA o los precios en aumento, pero no menciona el papel de los bancos en la financiación de los data centers. Si bien no existe un ranking oficial, cada banco trata de posicionarse de acuerdo con los números presentados por la competencia y ellos mismos.

En este sentido, el banco BBVA ha informado recientemente ser el cuarto banco en financiación de data centers en Estados Unidos.

No existe un ranking regulado por una agencia gubernamental o autoridad regulatoria que clasifique a los bancos por volumen de financiación, sin embargo, el banco español reporta oficialmente, en su página, ser el cuarto mayor banco financiador en EE. UU. entre enero y mayo de 2025.

El anuncio fue realizado durante un evento realizado por la Cámara de Comercio de España-Estados Unidos en Houston, en la que el responsable global de Sostenibilidad y Banca Corporativa y de Inversión (CIB) de BBVA, Javier Rodríguez Soler, ha anunciado la posición del banco.

“Estamos apoyando a las empresas en todo el mundo. Y obviamente el mercado estadounidense es probablemente uno de los mercados donde más estamos creciendo junto a grandes empresas”, ha manifestado en una charla mantenida junto al director ejecutivo de Exploración y Producción de Repsol, Francisco Gea.

Según Soler, Estados Unidos tiene una fuerte demanda energética impulsada por el desarrollo económico, el aumento poblacional, la electrificación creciente, el aumento de la IA y la necesidad de ampliar data centers, todo esto ha generado un ciclo de inversión en redes eléctricas, renovables, almacenamiento y baterías.

El directivo ha señalado también el déficit en infraestructura energética en EE.UU. que en los últimos cinco años solo se han construido unas 2.000 millas (≈ 3.200 km) de líneas de alta tensión, frente a 6.000 millas en Brasil y 22.000 millas en China. Se estima necesario invertir unos 700.000 millones de dólares en redes de transmisión y distribución hasta 2030. En este sentido, Soler ha destacado el papel de Texas y Houston, en particular, como epicentro de la transición energética global, con 800GW previstos en energías renovables (eólica y solar) en la próxima década.

Soler ha explicado que el banco ha establecido un hub de sostenibilidad en Houston y ampliado su área corporativa y de inversión en Nueva York. Además de reforzar su presencia en Miami. El objetivo es convertir la sostenibilidad en un motor de crecimiento, especialmente en el contexto energético.

Soler también ha hablado sobre el compromiso transatlántico de la compañía, en el cual BBVA desea afianzar su rol como puente financiero entre empresas españolas y estadunidenses, y también con México, donde la entidad es el mayor banco. Desde Houston, opera una unidad de nearshoring para sacar partido a las oportunidades generadas por las tensiones arancelarias con China. Texas ya tiene una economía aproximadamente 1,6 veces superior a la de España, lo que refuerza su atractivo para inversores españoles.

BBVA canalizó 304.000 millones de euros en negocios sostenibles entre 2018 y 2024, y se ha marcado la meta de alcanzar los 700.000 millones para 2029.