Aprisco Group quiere llevar a cabo uno de los mayores proyectos de centros de datos en el norte de España y ha elegido, de momento, al Principado de Asturias para llevarlo a cabo, haciéndole una jugosa oferta de 1.000 millones de euros de inversión y 700 empleos directos.
El proyecto requiere 100.000 m² de suelo —60.000 edificables— y 100 MW de potencia eléctrica, con acceso a gas y conectividad de alta capacidad.
En un primer vistazo parecen buenas noticias pero la oferta tiene fecha de caducidad; según ha declarado el CEO de Aprisco, Daniel Álvarez, el Principado tiene aproximadamente una semana para dar su 'OK' al proyecto, de lo contrario, la compañía catalana buscaría otras opciones de territorio en Cantabria o Galicia.
Carrera contra el reloj por el suelo industrial
La empresa catalana busca una ubicación estratégica cerca de Oviedo, Gijón y Avilés, con opciones como ZALIA, el PEPA en Avilés o el parque de Bobes en Siero. Solicita declaración como Proyecto de Interés Estratégico para agilizar trámites urbanísticos y administrativos, en un contexto donde la energía y la rapidez son decisivos.
Competiría con sus nodos confirmados, uno en el municipio de Pinos Puente, Granada y otro en Sant Juliá de Ramis, Girona; además también está buscando territorio en la periferia de Madrid, formando una red nacional de cuatro centros. Por otro lado, está promoviendo almacenes en el extranjero, uno de ellos en Portugal, cuyas obras se prevé que comiencen el año que viene.
Impacto económico transformador
La inyección de 1.000 millones generaría 700 puestos altamente cualificados, más empleos indirectos en software y mantenimiento. En un mercado donde la IA redefine la industria, captar este tren impulsaría la diversificación regional y la soberanía digital.
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