La localidad portuguesa de Abrantes continúa consolidándose como uno de los nuevos polos emergentes para infraestructura digital en la Península Ibérica. El ayuntamiento ha aprobado un pedido de información previa (PIP) para el desarrollo de un segundo centro de datos en las inmediaciones de la antigua central térmica de Pego, un proyecto promovido por Hyperion Renewables Services y vinculado a una capacidad eléctrica de conexión de 200 MVA.
La aprobación no supone todavía la autorización definitiva del proyecto, pero sí confirma la viabilidad urbanística de la instalación. Según la información trasladada por el consistorio, el futuro campus se ubicará cerca de la rotonda de Alvega y del punto de inyección eléctrica asociado a la antigua central de carbón, una infraestructura que se está convirtiendo en uno de los principales activos para atraer inversiones de alta demanda energética.
Hyperion prevé conectar la instalación al futuro puesto de corte de Abrantes, en Pego, y estima una entrada en operación para 2029. La compañía ha señalado que el proyecto continúa actualmente en fase de licenciamiento ambiental y municipal.
El Pego busca reinventarse como hub digital
La transformación de la antigua zona energética de Pego está acelerando el interés de inversores vinculados a centros de datos e infraestructura tecnológica. Tras el cierre de la central de carbón, la disponibilidad de capacidad eléctrica se ha convertido en un factor diferencial para atraer nuevos desarrollos digitales.
El presidente municipal, Manuel Jorge Valamatos, ha defendido que esta infraestructura energética permite posicionar a Abrantes como un territorio estratégico para proyectos intensivos en consumo eléctrico, especialmente en sectores como centros de datos, energía e inteligencia artificial.
Segundo gran proyecto de data center en la región
La iniciativa de Hyperion se suma al proyecto previamente anunciado por EDC ONE en los terrenos de la antigua RPP Solar, también junto a la central de Pego. En 2025, ese desarrollo recibió incentivos fiscales municipales valorados en 16,2 millones de euros y fue asociado a una inversión anunciada de hasta 7.000 millones de euros.
Según la documentación presentada, el nuevo proyecto ocupará una parcela superior al millón de metros cuadrados y contempla cerca de 287.000 metros cuadrados construidos. Además, ya cuenta con el estatus de Proyecto de Interés Nacional (PIN), una figura que busca agilizar iniciativas consideradas estratégicas para el desarrollo económico portugués.
La expansión de estos desarrollos refuerza la tendencia observada en Portugal, donde la disponibilidad energética y la conectividad internacional están impulsando nuevas inversiones en infraestructura digital más allá de mercados consolidados como Lisboa o Sines.
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