Apenas dos de cada cien organizaciones españolas cuentan con un nivel maduro de preparación en ciberseguridad frente a los desafíos que plantea la creciente adopción de la Inteligencia Artificial (IA), según revela el informe Cisco Cybersecurity Readiness Index 2025, presentado en Madrid.

El estudio, que analiza la preparación de más de 8.000 responsables de ciberseguridad en 30 países, muestra una preocupante realidad para el tejido empresarial español: el 83% de las organizaciones han sufrido incidentes de seguridad vinculados a la IA en el último año, y un 70% cree probable enfrentar un ciberataque grave en los próximos 12 a 24 meses.

La situación se agrava por una falta generalizada de control sobre el uso de tecnologías emergentes. Casi siete de cada diez empresas aseguran ser incapaces de detectar implementaciones de IA no controladas (conocidas como Shadow AI), mientras el 87% reconoce que sus empleados acceden a la red corporativa desde dispositivos no gestionados.

“Nos enfrentamos a amenazas de una complejidad y escala sin precedentes. La IA está cambiando las reglas del juego en ciberseguridad, y muchas organizaciones aún no están preparadas”, señaló Ángel Ortiz, Director de Ciberseguridad de Cisco España, durante la presentación del informe.

El índice evalúa la preparación de las empresas en cinco pilares fundamentales: inteligencia de identidades, resiliencia de la red, confiabilidad de los dispositivos, refuerzo de la nube y fortificación de la IA. Las compañías se clasifican en cuatro niveles de madurez: principiante, formativa, progresiva y madura. A nivel global, sólo el 4% de las empresas alcanzan el nivel más alto, frente al 2% en España.

Entre los principales retos que enfrentan las organizaciones españolas el informe destaca las que 67% cree que la proliferación de soluciones puntuales ralentiza su capacidad de respuesta ante incidentes. Un 57% utiliza más de diez herramientas diferentes, y un 10% cuenta con más de treinta.

Otro reto se refiere a la escasez de talento, ya que el 74% de las organizaciones señala la falta de profesionales cualificados como una barrera crítica, y el 45% admite tener vacantes abiertas en puestos clave de ciberseguridad.

El uso de IA generativa sin control también representa un desafío, aunque el 55% de los empleados utiliza aplicaciones de IA aprobadas por la empresa, el 20% accede libremente a herramientas de uso público, lo que incrementa los riesgos de seguridad y privacidad.

Finalmente, el último desafío se refiere a la baja inversión relativa en ciberseguridad. Sólo el 28% de las empresas en España destina más del 10% de su presupuesto de TI a la ciberseguridad, frente al 45% a nivel global.

A pesar del panorama desafiante, el 84% de las organizaciones españolas ya emplean IA para detectar y responder a amenazas, lo que demuestra un cambio en la estrategia de defensa. No obstante, solo el 44% confía en que sus empleados comprendan los riesgos que implica esta tecnología.

El informe de Cisco lanza una clara advertencia: en un contexto de amenazas crecientes y tecnologías disruptivas como la IA, las empresas deben actuar con urgencia. Invertir en soluciones integradas, mejorar la concienciación de los equipos y abordar la escasez de talento son pasos clave para reforzar su postura de ciberseguridad. “La preparación no puede esperar”, concluye Ortiz.