La modernización de infraestructuras críticas en el sector financiero continúa avanzando en clave de eficiencia y sostenibilidad. En este contexto, ABANCA ha culminado la transformación integral del edificio que alberga su principal centro de procesamiento de datos (CPD) en A Coruña, un proyecto que redefine tanto la operativa tecnológica como el diseño del espacio de trabajo.
La actuación se enmarca en la estrategia del banco para reforzar su infraestructura digital, optimizar recursos y adaptar sus instalaciones a las nuevas exigencias de la banca digital y la gestión masiva de datos.
El CPD como infraestructura crítica del banco
El centro de datos de A Coruña actúa como el núcleo tecnológico de ABANCA, conectado a un ecosistema de más de 250.000 dispositivos distribuidos en varios países. Desde operaciones cotidianas hasta transacciones corporativas de gran volumen, toda la actividad del banco depende de esta infraestructura.
Además, la entidad opera un segundo CPD en la ciudad que funciona en paralelo, garantizando la redundancia de los sistemas y la continuidad operativa. Este modelo dual refuerza la resiliencia tecnológica del banco frente a incidencias o picos de demanda.
Rediseño integral del corazón tecnológico
El edificio del CPD, ubicado en el polígono de Pocomaco, ha sido completamente remodelado para convertirse en un entorno más abierto, funcional y eficiente. La intervención ha afectado a una superficie de 1.600 metros cuadrados y se ha ejecutado en un plazo de algo más de seis meses, sin interrumpir en ningún momento la actividad del centro de datos.
La reforma ha permitido incrementar la capacidad del edificio en un 20%, hasta alcanzar los 140 puestos de trabajo, destinados principalmente a los equipos de Operaciones TI y Ciberseguridad, responsables de supervisar la infraestructura tecnológica del banco.
Uno de los elementos más relevantes del proyecto ha sido la continuidad total del servicio durante las obras. El CPD de ABANCA, que constituye el núcleo de su infraestructura digital, ha seguido procesando millones de transacciones diarias mientras se ejecutaba la transformación del edificio.
Esta capacidad de operar sin interrupciones refuerza el papel del centro como infraestructura crítica dentro del ecosistema tecnológico de la entidad, que da soporte a servicios financieros en múltiples países.
Sostenibilidad y diseño orientado a las personas
El nuevo diseño del edificio incorpora criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y bienestar de los empleados. Se han habilitado espacios abiertos, zonas de reunión, áreas de concentración y un auditorio completamente renovado, con el objetivo de favorecer la colaboración y mejorar la experiencia de trabajo.
La transformación también ha puesto el foco en la mejora del confort acústico, la iluminación natural y la accesibilidad, alineándose con las tendencias actuales en el diseño de infraestructuras tecnológicas avanzadas.
Este enfoque responde a un modelo cada vez más extendido en el sector, en el que los centros de datos no solo se optimizan desde el punto de vista energético, sino también desde la perspectiva organizativa y humana. Centros de datos ecológicos
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