Ingeniería de precisión para CPDs resilientes: el valor del liquid cooling y la simulación
Francisco J.Lara Garachana, RDT y Saúl Varela, CliAtec

En un momento en que los centros de datos se consolidan como la columna vertebral de la economía digital, la complejidad de su diseño y operación exige nuevas formas de anticipación, precisión y eficiencia. La refrigeración, la distribución eléctrica y la planificación de contingencias se han convertido en campos donde la simulación computacional y el análisis predictivo juegan un papel clave. En este contexto, RDT, empresa especializada en soluciones globales e integrales de ingeniería, y CliAtec, referente en diseño, construcción, mantenimiento y operación de data centers, han unido sus capacidades para ofrecer una visión integrada del ciclo de vida de estas infraestructuras críticas.

“Nuestro objetivo no es solo construir infraestructuras que funcionen, sino diseñarlas para que evolucionen con inteligencia”, afirma Francisco J. Lara Garachana, director del Centro de Excelencia en Simulación Computacional de RDT.

Por su parte, Saúl Varela, director general de CliAtec, subraya el valor diferencial de este enfoque conjunto: “La simulación no tiene sentido si no se lleva a campo. Nosotros nos aseguramos de que las soluciones funcionen en la realidad del data center, no solo sobre el papel”.

Diseño inteligente: centros de datos sostenibles y eficientes

La ingeniería de centros de datos vive una auténtica revolución. Tecnologías como la dinámica de fluidos computacional (CFD), los gemelos digitales y los modelos térmicos y eléctricos integrados están marcando una nueva era en la forma de concebir y operar estas infraestructuras. Lo que antes era un diseño estático, hoy es un proceso iterativo, dinámico y cada vez más automatizado.

En entornos donde la refrigeración puede representar hasta el 50% del consumo energético, optimizar el comportamiento térmico no es solo una cuestión de eficiencia, sino de sostenibilidad y viabilidad económica. Una simulación térmica bien ejecutada permite identificar puntos calientes, optimizar el flujo de aire, validar configuraciones de racks y pasillos, y dimensionar adecuadamente los equipos HVAC.

“Desde la fase de diseño, aplicamos modelos CFD para simular cómo se comportará el aire en diferentes configuraciones de sala. Esto nos permite anticipar problemas antes de que ocurran y ajustar el diseño para maximizar la eficiencia”, explica Francisco Lara.

Pero la simulación no se limita al aire. En paralelo, se analiza el comportamiento de chillers, CRACs, CRAHs, sistemas de free cooling y redundancias, permitiendo una gestión térmica global bajo distintos escenarios de carga y clima. Todo esto, combinado, facilita una operación más eficiente, resiliente y preparada para escalar.

Nivel de detalle y precisión en la simulación

Uno de los retos más importantes es alcanzar un nivel de detalle suficiente para que la simulación sea útil. Esto implica modelar racks, servidores, sistemas de contención, y cada componente del sistema de refrigeración con su comportamiento térmico específico. La precisión es fundamental para garantizar resultados aplicables al entorno real.

“El rendimiento de una unidad CRAC no es el mismo en condiciones de carga parcial que a plena carga. Modelar estas diferencias es lo que nos permite tomar decisiones correctas”, añade Francisco Lara.

Además, la simulación debe adaptarse a nuevos paradigmas tecnológicos como la refrigeración líquida, especialmente relevante en entornos de alta densidad. Aquí es donde la experiencia de campo de Cliatec añade valor crítico.

Cooling de alta densidad: el reto del liquid cooling

En centros con racks de alta potencia, la refrigeración por aire tradicional comienza a ser insuficiente. En estos casos, tecnologías como direct-to-chip cooling o rear-door heat exchangers se convierten en soluciones clave. Saúl Varela destaca: “El liquid cooling no se puede improvisar. Requiere planificación hidráulica, materiales compatibles, gestión térmica milimétrica y, sobre todo, una simulación muy precisa de su comportamiento ante fallos o picos de carga”.

El modelo térmico debe prever cómo se comportará el líquido refrigerante, cómo se disipa el calor y qué pasa si se interrumpe el flujo. Este enfoque es clave para evitar puntos calientes, gestionar el riesgo y asegurar la escalabilidad sin comprometer la infraestructura.

La participación conjunta de RDT y CliAtec en DCD Connect Madrid 2025 ha sido una experiencia enormemente enriquecedora. El evento ha permitido poner en común conocimientos, visiones y soluciones con otros líderes del sector, reforzando el papel de la simulación computacional y el diseño eficiente como pilares de un futuro más sostenible y resiliente para los centros de datos. Esta colaboración no solo refuerza nuestro compromiso con la innovación, sino que demuestra el valor tangible de unir ingeniería, experiencia en campo y visión estratégica en torno a los grandes retos del sector.