La industria de data centers está viviendo una transformación acelerada impulsada por la inteligencia artificial, la eficiencia energética y la creciente complejidad operativa. En este contexto, contar con profesionales capacitados y actualizados es más crítico que nunca. Arturo Maqueo, nuevo profesor de DCD>Academy, comparte su visión sobre los principales desafíos que enfrentan los equipos de operaciones, las tendencias que marcarán el diseño y la gestión de los centros de datos en los próximos años y la importancia de apostar por la formación continua para liderar esta evolución.

¿Cómo visualizas la evolución de la industria de data centers en los próximos cinco años? ¿Qué tendencias crees que impactarán más en la operación y el diseño?

La IA y las tecnologías que la habilitan ya están cambiando a la industria y es solo la punta del iceberg. La inteligencia artificial está haciendo que los data centers evolucionen hacia fronteras que hace 5 años no se tenían contempladas. La manera en la que se diseñan y operan este tipo de instalaciones va a cambiar en los próximos años y esto junto con toda la tecnología que se requiere para habilitar la inteligencia artificial como los GPUs.

La operación es otro aspecto que está cambiando, pero algo fundamental es la manera en que se conceptualizan los centros de datos comparado con la de manera tradicional y como lo hemos hecho los últimos años. Si desde un inicio no se consideran estas nuevas tecnologías y equipos en el diseño conceptual, después hacer las adecuaciones para implementarlos ya en la operación es casi imposible o muy costoso.

¿Podrías contarnos en qué proyectos estás colaborando actualmente y cómo contribuyen a preparar a la industria para los retos que vienen?

Durante los últimos años he estado estrechamente involucrado en proyectos operativos, un área de gran necesidad y relevancia en Latinoamérica. He participado activamente en el desarrollo e implementación de procesos y procedimientos, programas de capacitación, iniciativas de mejora continua y estrategias para aumentar la eficiencia. Paralelamente, también he colaborado en proyectos enfocados en la habilitación de tecnologías de la Industria 4.0. Aunque este tema no siempre se discute ampliamente, muchas de estas soluciones ya son usuarias de centros de datos. Por ello, he trabajado en la integración tecnológica que permite que los sistemas automatizados de producción se conecten a redes, Internet o la nube.

Desde tu perspectiva, ¿qué competencias y conocimientos deberían priorizar quienes desean trabajar (o crecer profesionalmente) en la operación de data centers?

En los procesos operativos y en la gestión administrativa, especialmente durante la ejecución, es fundamental que el personal los conozca y esté familiarizado con ellos. Esto cobra aún más importancia considerando que los data centers son cada vez más complejos, más críticos y más indispensables para las organizaciones. Es ampliamente reconocido que la operación desempeña un papel clave en la disponibilidad de los servicios que ofrecen los data centers.

Por ello, es esencial establecer metas y métricas claras dentro del equipo de operaciones, así como presentar la información operativa de forma precisa y concisa. Esto permite tomar decisiones proactivas, implementar medidas predictivas y aplicar correcciones oportunas, evitando así la aparición de situaciones críticas.

¿Cuáles consideras que son los mayores desafíos que enfrentan hoy los equipos de operaciones en los data centers? ¿Cómo se pueden abordar desde la formación y la práctica diaria?

Definitivamente el recurso humano es necesario, no sólo formarlo y retenerlo, sino también que pueda mantener bajo control una infraestructura implícitamente muy compleja y crítica para lo cual el desarrollo de procedimientos adecuados es fundamental y también es uno de los desafíos más grandes en la operación de data centers.

Que el personal operativo conozca y mejore precisamente estos procesos y procedimientos es crucial, ya que este equipo es quien los ejecuta y quien conoce cómo hacer mejoras sin impactar la operación.

Fomentar la autocapacitación es muy importante, la tecnología avanza muy rápido y lo estamos viviendo hoy en día con este cambio de paradigma en los data centers. La industria va a ser muy diferente en los próximos años, entonces la autocapacitación es fundamental y obviamente fomentarles la disciplina de hacerlo.

Para quienes hoy operan, gestionan o diseñan data centers, ¿qué mensaje les darías sobre la importancia de la actualización continua y la especialización?

La actualización constante y la especialización serán cada vez más cruciales en nuestra industria. En menos de una década —probablemente en los próximos ocho años— los data centers serán muy distintos a como los conocemos hoy. Pasaremos de un enfoque tradicional, heredado del siglo pasado, a uno profundamente transformado por nuevas tecnologías, mucho más complejas y críticas.

Además de los desafíos tecnológicos, enfrentamos una presión creciente por operar con mayor eficiencia, impulsada por la necesidad de reducir la huella de carbono y mitigar los efectos del cambio climático. Esta tendencia es irreversible, y marcará el rumbo del sector en los próximos años.

Por ello, es indispensable que quienes participamos en esta industria nos mantengamos en constante formación, adoptando nuevas tecnologías y anticipándonos a las tendencias que definirán el futuro de los data centers.


A través de su experiencia, Arturo Maqueo nos recuerda que la operación de data centers no solo se enfrenta a nuevos desafíos tecnológicos, sino también a la necesidad de evolucionar cultural y profesionalmente. La llegada de la inteligencia artificial, la industria 4.0 y la creciente demanda de eficiencia obligan a repensar cada fase, desde el diseño conceptual hasta la ejecución diaria. En este escenario, la formación continua, la especialización y la autoactualización se convierten en pilares fundamentales para garantizar equipos capaces de anticipar riesgos, adaptarse al cambio y liderar la transformación que la industria exige. Prepararse hoy es, sin duda, la mejor forma de asegurar la resiliencia y competitividad de los data centers del mañana.