DCD ha entrevistado a Rui Franco, Director General de Rentelecom, quien participará en el debate "The Mediterranean's role in shaping global connectivity – Are we ready to address the growing demand for interconnection?", en el marco del evento DCD>Connect Madrid. El encuentro tendrá lugar los días 20 y 21 de mayo en el Eurostars Madrid Tower, y reunirá a los líderes más relevantes del sector de data centers del sur de Europa.
En este panel, expertos del sector analizarán el papel creciente de la región mediterránea como centro estratégico de conectividad global. Se abordarán temas clave como la expansión de redes de cables submarinos, la integración de nuevas tecnologías y el desarrollo de centros de datos como impulsores de una conectividad más sólida y eficiente entre Europa, África y Oriente Medio.
Además, el debate explorará cómo fomentar la colaboración entre gobiernos, operadores y otros actores clave para garantizar redes resilientes y de alta velocidad, capaces de soportar la creciente demanda de intercambio de datos a nivel global.
¿Qué ventajas competitivas ofrece el Mediterráneo en comparación con otros centros de interconexión global, y cómo puede la región fortalecer aún más su posición?
El Mediterráneo actúa como un eje central de tránsito para la interconexión, con una posición única para enlazar múltiples continentes. Proporciona interconexiones directas con Asia y África, además de desempeñar un papel crítico en la conectividad transatlántica con América del Norte y del Sur. En este contexto, la Península Ibérica destaca como una puerta de enlace estratégica, facilitando una interconexión fluida hacia Europa para el tráfico de datos que proviene de las Américas o se dirige a ellas. Esto es posible gracias a un ecosistema creciente de sistemas de cables submarinos existentes y futuros que desembarcan en Iberia, fortaleciendo la resiliencia, redundancia y rutas de baja latencia entre continentes (como Ellalink, 2Africa, Equiano, Grace Hopper, MAREA, el futuro cable Nuvem en Portugal y Medusa, que refuerza la conexión de la Península Ibérica con los puntos más importantes del Mediterráneo).
¿Cuáles son los mayores obstáculos para la interconexión en el Mediterráneo y cómo pueden superarse?
A pesar de ser un eje central de tránsito para la interconexión, el Mediterráneo aún enfrenta varios obstáculos como:
- Brechas de infraestructura, limitada redundancia y cuellos de botella en la conectividad. Estas vulnerabilidades se evidenciaron con las fallas del cable SEA-ME-WE 5 en noviembre de 2022 cerca de Egipto o las interrupciones de 2008 en la misma zona (SEA-ME-WE 4 y FLAG). La solución es diversificar las rutas de cable, invertir en sistemas redundantes y mejorar la vigilancia y protección.
- Fragmentación regulatoria y de mercado. La región mediterránea abarca diversos países y continentes, cada uno con sus propios marcos regulatorios, requisitos de licencias y políticas de interconexión y tráfico de datos. Esta complejidad normativa crea barreras para una conectividad transfronteriza fluida, ralentizando el despliegue de infraestructuras y aumentando los costos operativos para los proveedores de red. La solución pasa por fomentar una mayor armonización regulatoria, la colaboración entre responsables políticos y la simplificación de los procesos de permisos.
¿Cómo puede adaptarse el Mediterráneo a la creciente demanda de interconexión mientras aborda desafíos regulatorios, geopolíticos y técnicos?
Para aprovechar todo su potencial, la región debe adoptar un enfoque multifacético:
- Desafío regulatorio: el marco normativo debe evolucionar para apoyar un desarrollo más ágil de infraestructuras, lo que puede incluir la armonización de normativas, la simplificación de permisos y el fomento de la competencia.
- Desafío geopolítico: mitigar los riesgos de tensiones geopolíticas puede incluir la construcción de alianzas regionales, garantizar la seguridad y vigilancia, así como promover la diversificación de rutas.
- Desafío técnico: para superar este reto, la región debe invertir en la expansión de redes de cables submarinos, promover centros de datos edge y adoptar tecnologías sostenibles y de vanguardia.
¿Qué medidas concretas deben tomarse para garantizar que la infraestructura digital y física del Mediterráneo esté a la altura de las necesidades futuras de intercambio de datos a nivel global?
Un paso clave para asegurar que la infraestructura mediterránea responda a las futuras demandas globales de intercambio de datos es fortalecer sus puntos de interconexión con otras regiones. En este contexto, la Península Ibérica desempeña un papel fundamental como puerta de enlace estratégica, ofreciendo conexiones de alta capacidad con las Américas, África y otras partes de Europa.
Las empresas de telecomunicaciones basadas en servicios públicos, que operan redes de fibra óptica extensas y resilientes, como Rentelecom, están especialmente bien posicionadas para facilitar estas interconexiones. A diferencia de los operadores tradicionales, los operadores públicos suelen contar con redes altamente fiables y robustas, lo que garantiza estabilidad y escalabilidad a largo plazo. Esto los convierte en actores clave para proporcionar redes de baja latencia y alta capacidad necesarias para una conectividad global sin interrupciones.
Rentelecom, por ejemplo, puede aprovechar su infraestructura de fibra existente en Portugal para respaldar la creciente demanda de interconexión en la región mediterránea. Al mejorar la resiliencia de su red y ampliar su alcance, Rentelecom garantiza poder satisfacer la creciente necesidad de intercambio de datos, no solo conectando el Mediterráneo con otras regiones, sino también optimizando el rendimiento y la fiabilidad de estas conexiones globales.
Además, el enfoque impulsado por la infraestructura de Rentelecom le permite ofrecer un servicio más consistente y de alta calidad, respaldado por una redundancia de red que minimiza los riesgos de interrupción y garantiza un rendimiento óptimo del tráfico de datos en rutas internacionales clave.
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