Tenemos ante nosotros una gran oportunidad para impulsar la economía y consolidar nuestro país como un hub estratégico de los centros de datos en Europa. Sin embargo, esto también conlleva un desafío importante: el aumento exponencial de la demanda de energía.
Según el último informe “El sector del Data Center en España 2025-post 2027” de la Asociación Española de Data Centers (Spain DC), se prevé que la inversión en centros de datos alcance los 58.000 millones de euros hasta 2030. Actualmente, España ha alcanzado una capacidad de 355 MW de potencia IT instalada y, si se mantiene la tendencia de crecimiento actual, llegaremos a los 2.180 MW en los próximos cinco años. Esto supondrá un claro reto a la capacidad de la red eléctrica del país y a la gestión de nuestro mix de generación, donde la penetración de renovables se incrementa año a año.
En este contexto, las energías renovables ya no son una opción, sino el aliado estratégico que el sector necesita para garantizar su competitividad y sostenibilidad a futuro. De hecho, la Unión Europea ya ha establecido nuevas obligaciones de eficiencia energética con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes y optimizar el consumo energético de estas instalaciones. En Alemania, por ejemplo, los operadores de los centros de datos, a partir de una determinada potencia IT, ya están obligados por ley a que el 50% de su energía sea de una fuente renovable.
España, por su ubicación estratégica y su inmerso potencial de crecimiento en energías limpias, se posiciona como el escenario perfecto para el despegue del sector y para consolidar un modelo energético sostenible que sirva de referencia a nivel europeo.
Durante años, se ha tendido a asociar las energías renovables con la falta de fiabilidad o la intermitencia. Pero las tecnologías han evolucionado, y tenemos a nuestra disposición diferentes fuentes de generación de energía limpia, como la solar y la eólica, que, combinadas con sistemas de almacenamiento, dan respuesta a las necesidades actuales de los centros de datos: garantía de suministro, fiabilidad y estabilidad.
En el año 2023, el 50,3% de la energía generada en España provenía de fuentes renovables. Los 77.039 MW de potencia renovable instalada han permitido alcanzar este récord histórico.
Las soluciones energéticas híbridas nos permiten aplicar la innovación para ofrecer un suministro de energía verde las 24 horas del día, los siete días de la semana, dotando de independencia energética a estos centros de datos para que sean más competitivos y no dependan exclusivamente de la red eléctrica convencional.
La generación distribuida, mediante soluciones de autoconsumo renovable on-site con incorporación de almacenamiento (electroquímico, térmico…), es el complemento perfecto de la energía procedente de la red y un adecuado mix que proporciona claras ventajas económicas y técnicas.
A través de acuerdos de compra de energía (PPA), tanto on-site como off-site, podemos garantizar estabilidad financiera y proteger a los operadores de los centros de datos frente a las fluctuaciones de precios en el mercado. Grandes empresas como Google llevan tiempo optando por este tipo de acuerdos para adquirir energía renovable, demostrando que este modelo es viable a nivel de negocio y de sostenibilidad.
Si queremos retener las inversiones en este sector en plena expansión, es necesario aportar soluciones para su descarbonización y aumentar la capacidad de acceso a la red eléctrica. Las renovables son la respuesta a estos desafíos. Porque el futuro de los centros de datos será verde, o no será.
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