¿Cuál es el futuro de los centros de datos? Ante esta pregunta, puede parecer que no hay mucho margen de maniobra para cambios relevantes en cuanto a cómo se lleva a cabo su instalación. Y, sin embargo, esto mismo podría ser la clave. Quizás el futuro de los centros de datos no necesariamente implica cambiar los componentes principales de la infraestructura TI, sino de ver estos componentes desde una nueva perspectiva más flexible, adaptable y escalable. Sobre todo, teniendo en cuenta el rápido aumento de los centros de datos de Inteligencia Artificial (IA).

Redefiniendo los centros de datos: desafíos y nuevas necesidades de almacenamiento

Según datos de Jones Lang LaSalle, el crecimiento continuo de la IA aumentará la capacidad de almacenamiento de los centros de datos globales a 21,0 zettabytes en tan solo 2 años. Por lo tanto, estamos hablando de una tasa de crecimiento anual de más del 18%.

Hoy en día, este crecimiento ya está cambiando el aspecto, funcionamiento y necesidades de los centros de datos del mañana, así como lo que los ingenieros deben saber para especificar las soluciones adecuadas y maximizar el potencial de la computación de IA.

Equilibrar el uso del espacio con la necesidad de racks de alta densidad

La definición de computación de alta densidad ha ido evolucionando en los últimos años, incluso antes de la adopción de la IA. De hecho, no hace mucho, un rack de servidores de 10 kW se consideraba como rack de alta densidad. Pero gracias a los avances tecnológicos, los racks de servidores de 40 kW a 125 kW ahora son y llegarán a ser cada vez más comunes.

Por lo tanto, los operadores de centros de datos deben priorizar racks TI modulares que garanticen la flexibilidad suficiente para poder hacer frente a las necesidades de distribución de energía y refrigeración de la infraestructura informática más avanzada.

Escalabilidad informática sin interrupciones

Esta es una de las principales preocupaciones para los centros de datos hyperscale, que pueden medir alrededor de los 10.000 metros cuadrados y están diseñados específicamente para procesar y almacenar grandes volúmenes de datos. Además, están preparados para ser flexibles, escalables y adaptables, por lo que son ideales para soportar las crecientes cargas de trabajo de datos de la IA.

El desafío radica en que cuantos más racks y servidores haya en un centro de datos, mayores serán las posibilidades de tiempo de inactividad. Especialmente si los racks requieren herramientas especializadas o hardware no estandarizado para soportar una mayor capacidad de procesamiento de datos.

En este sentido, los racks estandarizados, las unidades de refrigeración de servidores y las unidades de distribución de energía flexibles pueden acelerar el escalado de las cargas de trabajo de la IA y minimizar los tiempos de inactividad.

Hacia los centros de datos sostenibles y eficientes

Actualmente, los centros de datos representan entre el 1-2% del consumo mundial de energía. Una cifra que, sin duda, aumentará a medida que la computación de la IA se vaya extendiendo y se convierta en lo común.

Por lo tanto, los diseñadores de centros de datos deberán priorizar el diseño de centros de datos que reduzcan el consumo energético. Una forma de lograrlo es mediante la refrigeración eficiente de los equipos TI.

Cada vez es más común que los operadores prefieran soluciones de refrigeración líquida ante los métodos tradicionales de refrigeración por aire más habituales. Y no es de extrañar, ya que satisfacen los requisitos de potencia de diseño térmico a la vez que proporcionan una gran eficiencia energética.

Además, la refrigeración líquida de circuito cerrado no solo puede preparar mejor los centros de datos para el futuro y escalar su infraestructura, sino que también puede mejorar la eficiencia térmica y ayudar a reducir el consumo de energía y los costes asociados.

Así pues, el futuro de los centros de datos está intrínsecamente ligado a la evolución de la IA y a su adaptabilidad, escalabilidad y sostenibilidad; claves para enfrentar los desafíos del futuro y aprovechar las oportunidades que la IA presenta.