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Aunque todavía no se está utilizando de manera generalizada, la refrigeración geotérmica es cada vez más una opción para enfriar los centros de datos. Ejemplo de ello es el proyecto que está llevando a cabo la organización australiana CSIRO (Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation), por el cual refrigerará su supercomputador a través de energía geotérmica.

Según informan desde CSIRO, el proyecto geotérmico desarrollará una solución novedosa para refrigerar el superordenador Pawsey Centre, una instalación de 80 millones de dólares que se encuentra actualmente en construcción en Kensington.

Al parecer, este sistema –conocido como groundwater cooling o refrigeración con aguas subterráneas– trabaja bombeando agua fría desde una profundidad de en torno a 100 metros hacia un intercambiador de calor en la superficie, que refrigerará el supercomputador. Posteriormente, el agua será devuelta al acuífero sin pérdidas.  

Como estiman desde CSIRO, al utilizar agua subterránea se ahorrarán aproximadamente 38,5 millones de litros de agua al año, en comparación con el uso de torres de enfriamiento convencionales.

Por el momento, han comenzado los trabajos de perforación para implementar el sistema de refrigeración por agua subterránea en el centro ARRC (Australian Resources Research Centre) en el Parque Tecnológico de Kensington, donde se ubica el supercomputador.