Hay en Arquitectura un axioma apócrifo que reza así: “Un edificio es como un saco de patatas; cuanto más se menea el saco más patatas entran”.
Dicho de otra manera, cuantas más vueltas se le dan a una distribución interior del espacio, mejor rendimiento se consigue del mismo. Esto se aplica también a un CPD, obviamente siempre y cuando se tengan en cuenta sus reglas particulares.
Básicamente podemos considerar tres grandes zonas dentro de un CPD:
a. Acceso, zonas comunes de servicios y oficinas, NOC, zonas auxiliares de mercancías.
b. Salas de equipos críticos, tales como grupos, UPS, baterías, cuadros, transformadores, etc.
c. Salas de Racks o IT
En el primer punto, podemos destacar el NOC o Network Operations Center: es la sala de control de la operación del CPD. Últimamente es uno de los lugares que más gusta enseñar a los clientes, por aquello de que queda muy lucido, con sus pantallas de seguimiento, su vidiwall y demás. Esta es la sala que todo visitante luego describe “como de la Nasa”. De hecho, se suele colocar una cristalera en una de las paredes para poder observar el funcionamiento desde el exterior.
En cuanto a las zonas auxiliares de mercancías, básicamente hablamos de carga, descarga y manipulación de equipos. Dependiendo de la altura de la planta baja sobre la cota del área exterior del edificio, debe considerarse si conviene más contar con un muelle de carga (si hay suficiente altura) o una plataforma elevadora.
Debemos contar asímismo con una sala de desembalaje de equipos, una sala de montaje de los mismos antes de su traslado a las salas, y un almacén de embalajes para su posterior reciclado.
A la hora de planificar el espacio necesario para la manipulación de los equipos, debemos prestar suma atención a las dimensiones de los desembarcos para los vestíbulos de ascensores o montacargas, ya que tenemos que poder maniobrar los racks con una transpaleta. Lo mismo se aplica al montacargas en sí: ojo a las dimensiones de las puertas, tanto en anchura como sobre todo en altura, ya que debemos acceder con el rack montado sobre la transpaleta. Ningún fabricante de elevadores tiene la altura de puerta necesaria como elemento estándar; lo hace sobre pedido, lo que, obviamente, repercute en el precio.
Salas de equipos críticos:
Las salas que albergan lo que llamamos normalmente equipos críticos, es decir, grupos electrógenos, UPS, baterías, cuadros y transformadores, tienen unos requerimientos distintos de los de las salas de racks. Para empezar, no es necesario contar con un falso suelo, por lo que la altura libre requerida es inferior.
En el caso de edificios dedicados exclusivamente a uso de CPD en varias plantas, sí es importante que haya una correspondencia verticalmente entre estas salas y las de racks a las que vayan a servir, con el fin de evitar recorridos excesivos de cableado y tuberías. Y, naturalmente, deberán preverse los correspondientes patinillos de comunicaciones para albergar dichos elementos, convenientemente ubicados y dimensionados. No hay nada más frustrante que encontrarte con que no caben las instalaciones por los huecos previstos. O, lo que es casi peor, se hace que quepan, pero como piojos en costura, y a ver quién es luego el guapo que mete ahí la mano…
Obviamente también hay que contar con los pasos de acometidas de potencia y fibra desde el exterior, especialmente si el CPD es un Tier 3 o 4, en cuyo caso contaremos con doble acometida a través de dos accesos diferentes y, a ser posible, contrapuestos. En lo referente a la fibra, y asumiendo que nuestro CPD reciba servicio de múltiples operadores, dispondremos de una “Meet-Me-Room” en la que éstos se interconectarán entre sí, por lo que es muy conveniente que dicha sala se encuentre junto a la entrada de fibra.
En cuanto a la acometida de potencia, ésta deberá estar situada junto a la sala de transformadores con sus correspondientes celdas. Dicha sala deberá estar dimensionada para poder maniobrar con los citados transformadores, con el fin de poder meterlos o sacarlos sin tener directamente que tirar abajo alguna pared, como ha ocurrido en más de una ocasión.
En el caso de que los grupos electrógenos estén colocados en el interior del edificio, especialmente si están en planta baja o inferior, ya ha quedado anteriormente citado que deberemos sacar chimeneas de evacuación de humos hacia la cubierta, bien sea por fachada o por los patinillos. Si es por fachada, afectará a la estética de la misma, y si es por patinillo, cuidado con que la sección de la chimenea encaje en el mismo, considerando que estará cuajado de tuberías y cableado.
Abundando en este tema de los patinillos, tengamos claro que un CPD no es un queso de Gruyere. No va a funcionar mejor porque lo llenemos de agujeros; lo importante es que los que estrictamente necesitemos estén dimensionados y colocados de la manera más idónea.
Finalmente, conviene recordar que estos equipos críticos requieren mucha ventilación, fundamentalmente grupos y transformadores. Pensemos pues en disponer de rejillas de grandes dimensiones en las zonas necesarias, lo que, de nuevo, tendrá un efecto a considerar sobre la estética del edificio.
La sala de racks
Volvamos a las cajitas negras, y cómo distribuirlas para que su rendimiento sea el más idóneo. Por regla general, suelen considerarse dos tipos de distribución de salas dentro del espacio general:
- Sala en disposición central, con un pasillo de servicio perimetral, en el que se ubican las unidades de aire que impulsan por falso suelo.
- Pasillo en disposición central, dando servicio a las salas de racks ubicadas a ambos lados. En dicho pasillo también se ubican las unidades de aire.
En cuanto a los pasillos de servicio, deben ser de una dimensión suficiente para poder alojar en ellos no sólo las unidades de aire ya mencionadas, sino otros elementos de instalaciones como, por ejemplo, las bombonas del sistema de extinción automática de incendios, o, incluso las PDUs de la instalación eléctrica. Además, obviamente debemos poder circular por ellos sin necesidad de deslizarnos cual anguilas entre cachivaches diversos de los que dan calambre.
A estas alturas del desarrollo del mercado de CPDs, todo el mundo conoce en qué consiste la teoría de la distribución mediante pasillos fríos y calientes, pero no está de más pararse a considerar dos de los sistemas de encapsulamiento de calor más extendidos:
- Encapsulamiento de pasillo frío (o caliente, según gustos), mediante un cerramiento integral del citado pasillo. Este es un sistema válido para pequeñas distribuciones de racks. No es necesario falso techo.
- Encapsulamiento del calor directamente expulsado por la zona posterior del rack, mediante la utilización de “chimeneas” que recogen dicho calor y lo llevan hacia un plenum situado en un falso techo.
Otro interesante elemento a considerar es el de la iluminación: no debemos vernos obligados a movernos por él como si estuviéramos en la Casa del Terror. Para ello, un buen sistema consiste en disponer las luminarias en diagonal respecto a las filas de racks, con lo que evitaremos crear zonas de sombra en los pasillos y dispondremos de una iluminación más homogénea.
Finalmente, al proyectar un CPD conviene no olvidar una cuestión tan fundamental como la que tiene que ver con los recorridos de evacuación en caso de incendio. Siempre habrá un factor a tener en cuenta a la hora de concretar su cumplimiento con las autoridades responsables: un CPD no es un cine o un teatro. De hecho, en una jornada normal es muy habitual que en el interior del centro sólo estén los guardias de seguridad y el personal de control. De ahí que, a efectos de cumplimiento de la normativa, se las considere como “salas de ocupación nula”.
Breve conclusión
Los norteamericanos, gente práctica, tienen un dicho: “La mejor manera de llegar a la cumbre es empezar por arriba”. Haciendo una adaptación libre al tema que nos ocupa, podríamos asimilarlo a “la mejor manera de tener un CPD que funcione bien es empezar por diseñarlo bien”.
Y para que las cajitas negras funcionen bien, debemos colocarlas dentro de un contenedor que también funcione bien. Diseñar ese espacio contenedor no es fácil, como ha quedado descrito. Se requiere un profesional especializado precisamente en este campo específico. Claro que, a pesar de mis denodados y voluntariosos esfuerzos en demostrar lo contrario, siempre habrá quien decida que da lo mismo quien diseñe el CPD.
Pues no da lo mismo. La diferencia en la decisión es clara: tener una máquina eficiente o una caja de botones.
Por cierto, mi hijo pequeño odia los botones.
Carlos García aborda factores como la ubicación, estructura, cubierta y estética del data center en la primera parte de este artículo.