Los operadores de centros de datos de todo el mundo siguen muy de cerca las medidas que los diferentes gobiernos están poniendo en marcha para conseguir una mayor eficiencia energética. Como dice el dicho, si las barbas de tu vecino ves cortar…
En Reino Unido, los operadores de centros de datos permanecen en la oscuridad en lo que se refiere a las verdaderas razones que se esconden tras el plan de reducción de emisiones de carbono o Carbon Reduction Commitment Scheme (CRC), convertido recientemente en un impuesto, según un consultor británico.
El director general de Alquist, Andrew Jones, contó a los asistentes a DatacenterDynamics Londres el miércoles que el Gobierno de Reino Unido necesitaba concebir nuevas formas de reducir el consumo de energía en el país porque está preocupado por el futuro del suministro eléctrico.
En una entrevista con Focus, el ejecutivo señaló que Reino Unido no es la única que tiene este reto. Otras naciones en la Europa Occidental, aparte de Francia, que tiene recursos de energía nuclear muy fiables, se están enfrentando a la misma situación.
“Hemos sido muy afortunados en este país”, señala Jones, en referencia a los recursos naturales de gas y petróleo del Mar del Norte que han impulsado el crecimiento en los últimos 20 años.
“La realidad es, no obstante, que en 25 y 30 años, la vida de nuestras estaciones de energía estará al límite. En 2016, quedarán reducidas a dos estaciones nucleares. El problema es que si el gobierno decide ahora que quieren construir más capacidad nuclear, llevará 10 años de consulta pública, y entonces todavía habrá que construir”.
“Muchas de las grandes tecnologías que nos están impulsando hacia delante están basadas en electricidad. Me pregunto si tenemos la capacidad suficiente para ellas”.
Reino Unido ha sido un gran importador de gas natural desde 2004.
Jones afirma que incluso si las energías renovables se desarrollan al mayor ritmo posible en la actualidad, no llegarán ni a acercarse a las demandas de energía que se predicen de cara al futuro en Reino Unido.
Señaló que los estudios han demostrado que el coche eléctrico utiliza la misma cantidad de electricidad que tres hogares.
Otro problema son los metales que se encuentran en escasa cantidad en la tierra, y que son necesarios para los imanes que se usan en las turbinas de viento. China produce un 97% del total de estos metales en el mundo, y ya ha reservado una gran proporción de estos materiales como el Neodymium a sus propias líneas de producción.
Al mismo tiempo, Jones afirmó que con los recientes cambios en la CRC aquellos que ya hayan instalado tecnologías de eficiencia energética serán los grandes perdedores.
“Si ya has impulsado la eficiencia en tus sistemas eres un perdedor”, asegura Jones. Pero, aún sin tener en cuenta los aspectos financieros de CRC, advirtió a todos los operadores de centros de datos que tendrán que tomar medidas en algún momento para impulsar la reducción de costes, una vez que el suministro se convierta en un reto.
En Reino Unido, los operadores de centros de datos permanecen en la oscuridad en lo que se refiere a las verdaderas razones que se esconden tras el plan de reducción de emisiones de carbono o Carbon Reduction Commitment Scheme (CRC), convertido recientemente en un impuesto, según un consultor británico.
El director general de Alquist, Andrew Jones, contó a los asistentes a DatacenterDynamics Londres el miércoles que el Gobierno de Reino Unido necesitaba concebir nuevas formas de reducir el consumo de energía en el país porque está preocupado por el futuro del suministro eléctrico.
En una entrevista con Focus, el ejecutivo señaló que Reino Unido no es la única que tiene este reto. Otras naciones en la Europa Occidental, aparte de Francia, que tiene recursos de energía nuclear muy fiables, se están enfrentando a la misma situación.
“Hemos sido muy afortunados en este país”, señala Jones, en referencia a los recursos naturales de gas y petróleo del Mar del Norte que han impulsado el crecimiento en los últimos 20 años.
“La realidad es, no obstante, que en 25 y 30 años, la vida de nuestras estaciones de energía estará al límite. En 2016, quedarán reducidas a dos estaciones nucleares. El problema es que si el gobierno decide ahora que quieren construir más capacidad nuclear, llevará 10 años de consulta pública, y entonces todavía habrá que construir”.
“Muchas de las grandes tecnologías que nos están impulsando hacia delante están basadas en electricidad. Me pregunto si tenemos la capacidad suficiente para ellas”.
Reino Unido ha sido un gran importador de gas natural desde 2004.
Jones afirma que incluso si las energías renovables se desarrollan al mayor ritmo posible en la actualidad, no llegarán ni a acercarse a las demandas de energía que se predicen de cara al futuro en Reino Unido.
Señaló que los estudios han demostrado que el coche eléctrico utiliza la misma cantidad de electricidad que tres hogares.
Otro problema son los metales que se encuentran en escasa cantidad en la tierra, y que son necesarios para los imanes que se usan en las turbinas de viento. China produce un 97% del total de estos metales en el mundo, y ya ha reservado una gran proporción de estos materiales como el Neodymium a sus propias líneas de producción.
Al mismo tiempo, Jones afirmó que con los recientes cambios en la CRC aquellos que ya hayan instalado tecnologías de eficiencia energética serán los grandes perdedores.
“Si ya has impulsado la eficiencia en tus sistemas eres un perdedor”, asegura Jones. Pero, aún sin tener en cuenta los aspectos financieros de CRC, advirtió a todos los operadores de centros de datos que tendrán que tomar medidas en algún momento para impulsar la reducción de costes, una vez que el suministro se convierta en un reto.