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Con un poder de procesamiento de 2500 computadoras, la Universidad de Costa Rica (UCR) contará en el 2015 con su propia nube académica.

Actualmente, los servidores virtuales del Centro de Informática (CI) de la UCR ofrecen la posibilidad de almacenar información en un centro de datos con gran capacidad y seguridad. Pero esta plataforma ya está llegando al límite de su capacidad, según informó el director de esta unidad, M.Sc. Alonso Castro Mattei. Por ello, cuando se pensó en ampliar el poder de procesamiento, comunicación y almacenamiento de datos “fuimos más allá”, ya que las posibilidades científicas y técnicas eran suficientes para crear “nuestra propia nube”, afirmó Castro.

Para poder lograrlo se estableció a finales de 2012 un proyecto de investigación con el Centro de Investigaciones en Tecnologías de la Información y Comunicación (Citic), la Escuela de Ciencias de la Computación e Informática (ECCI), y en conjunto con investigadores y docentes especializados en el tema.

 “Este es un proyecto muy ambicioso” expresó Castro, por eso “estamos dando los primeros pasos para el reforzamiento de la red de fibra óptica institucional, la habilitación de 1.200 puntos en la red inalámbrica, que la convertiría en la más grande de Centro América, y la capacitación del personal técnico para apoyar el proyecto de la nube y que funcione de manera eficiente”, agregó.

Es un proyecto “hecho en casa” porque en el mercado no existe un producto que se adapte a las necesidades de la Universidad, explicó el director del CI. “Algo interesante es que la madurez en el mercado mundial está debajo de lo que nosotros necesitamos, estamos llegando a un nivel de innovación que vamos a poder empujar hacia donde la tecnología se debería de mover en esta línea”, afirmó con orgullo.

Para la implementación de la nube se está utilizando gran cantidad de software libre, en combinación con algunos productos de licenciamiento cerrado, para así atender los requerimientos académicos, de investigación y administrativos de la UCR.

Con esta nueva plataforma se atenderán servicios cotidianos como el correo electrónico, las videoconferencias, un canal multimedia, las transmisiones en directo y muchas aplicaciones más.

Pero lo que colocará de nuevo a la UCR a la vanguardia en tecnología informática y las comunicaciones es que tendrá un enfoque hacia la docencia, porque esta “gran bolsa de poder” que es la nube permite apoyar las actividades asociadas a tecnologías de la información en todos los niveles, desde el abastecimiento de infraestructura básica para usuarios finales hasta la operación de sistemas complejos, que requieren tecnología de alto rendimiento para la investigación.

Con los servicios de la nube ya no será necesario que en una unidad académica o en un centro de investigación inviertan en un cluster de alto rendimiento para tener más capacidad de procesamiento de cómputo al realizar un proyecto, pues lo podrán ejecutar en la nube. Cálculos muy poderosos, que en una computadora tardan semanas o incluso meses en resolverse, se podrían hacer en la nube de forma más eficiente.