¿Un centro de datos en Castellón (costa del Mediterráneo, España) Tier IV y con un PUE inferior a 1,11?
Tal ha sido la hazaña de la empresa valenciana Tissat con su centro de datos Walhalla, que anunció ayer en rueda de empresa la obtención de la máxima calificación de Uptime Institute para su centro de datos que se inaugurará en julio.
Los actuales centros de datos de Tissat en Madrid y Valencia estaban al 90%, motivo por el cual decidieron abrir este nuevo centro de datos, que requería la máxima certificación para cumplir con su estrategia de servicios y de cara a su internacionalización. “De hecho, el interés por la certificación Tier IV es mayor fuera del país que a nivel local. Contar con títulos como TIA 942 y Uptime Institute es toda una carta de presentación ya que sus características son públicas”, afirma Manuel Escuín, director general de Tissat.
La instalación, que creará 50 empleos directos, contará entre sus futuros clientes con proveedores de servicios, administración pública y compañías de SaaS, las cuales están en plena efervescencia en Estados Unidos. “Hay una gran demanda de nuestros servicios, ya que podemos ofrecer alojamiento en un Tier IV al precio de un Tier II”, destaca Escuín.
El diseño del data center hace posible esta reducción de costes. Por un lado, gracias a la disminución de los costes energéticos –la partida más cara en la actualidad en España, donde la electricidad cuesta, según Escuín, el doble que en Estados Unidos- hasta un 41%, al utilizar tecnologías de trigeneración; por otro, gracias a su sistema de gestión integrado de facilities, TI, virtualización, etc., que permite un alto grado de automatización y facilita que un centro de estas características necesite tan sólo 50 personas para su operación.
Junto a la virtualización, es este software de gestión basado en tecnologías de inteligencia artificial el que permite que el centro esté plenamente preparado para ofrecer servicios de cloud computing.
“El paso más difícil fue convencer a Uptime de la viabilidad del proyecto. Su primera respuesta era que el diseño del centro no era homologable y que era difícil de desarrollar con trigeneración”, asegura Manuel Escuín.
La inversión total en la instalación ha sido de 10 millones de euros. Al parecer del directivo, “hace cinco años crear un centro de datos de este tipo era muy difícil por el coste que supondría. Se estimaba que el precio del MW rondaba los 15 millones de dólares. Hoy en día, en cambio, gracias a las nuevas tecnologías y el contexto económico, hemos podido llevarlo a cabo por la cuarta parte”.
Con un tamaño de 500 metros cuadrados de sala para la primera fase, ya que este es el tamaño que se considera óptimo para conseguir la mayor eficiencia energética posible, según la compañía, el centro cuenta con una gran densidad de potencia: hasta 6.500 vatios por rack.
En la segunda fase –dos salas de 500 metros cuadrados cada una- se conseguirá aumentar aún más la eficiencia energética (ahorro del 65%), ya que se sustituirán los motores de gas que ahora se encargan de producir energía por una pila de hidrógeno de 1,2 MW, única en Europa. “No tendremos la pila antes de 18 meses ya que el fabricante no puede tenerla lista antes. Con ella, el ahorro de emisiones de CO2 será del 51%”.
De cara al futuro próximo, la idea es crear una federación de centros de datos en las Comunidades Autónomas, como ya ocurre con Madrid, que está conectado a Walhalla a través de fibra oscura. Este modelo se extendería en una segunda fase fuera del país.
*Tissat obtuvo el premio a la Innovación en el Centro de Datos de Tamaño Medio en los DatacenterLeaders Awards 2010, organizados por DatacenterDynamics