Con un presupuesto de 24 millones de euros y con un diseño que ha seguido la experiencia práctica del sector en España, presentando una infraestructura totalmente modular y flexible, se pone en funcionamiento un centro de proceso de datos que servirá no sólo como punto de concentración y distribución de conectividad internacional, sino como infraestructura de base para empresas TIC locales interesadas en abordar nuevos mercados o para empresas internacionales que quieran operar en África Occidental y beneficiarse de la cercanía de Tenerife y de su condición de Región Ultraperiférica Europea y, por tanto, de la seguridad jurídica y de las ventajas fiscales.
Tras un año de obras, el edificio del NAP, ubicado en el Instituto de Energías Renovables (ITER) del polígono industrial de Granadilla, es el primer paso para alcanzar el objetivo planteado por el Cabildo de Tenerife, a través del proyecto ALiX, de convertir la isla en un punto principal de la red global de telecomunicaciones y aumentar exponencialmente la conectividad submarina entre Canarias, África, Europa y Latinoamérica.
Este Centro de Proceso de Datos de Alta Disponibilidad, que en la edición 2010 de los premios Datacenter Dynamics Awards, ganó en la categoría de 'Innovation in the Outsourcing Environment' (Innovación en el entorno de los servicios gestionados)- la primera ocasión que se concede este galardón a un centro de estas características antes de su finalización-, ofrece una infraestructura de alta disponibilidad capaz de ofrecer servicios neutros de alojamiento con los mismos niveles de calidad y precios de mercado habituales en las capitales europeas y de Estados Unidos.
El NAP se abre con la primera fase que comprende la concentración de servidores enlazados donde irán diferentes compañías de telefonía y comunicaciones. Allí pasa un cable insular que ya va desde el sur de Tenerife hasta La Laguna y otro exterior que conectará con La Palma, Gran Canaria y Cádiz.
Ricardo Melchior, presidente del Cabildo de Tenerife, ha calificado esta iniciativa como “el proyecto más estratégico de Canarias en los últimos cincuenta años”.