La compañía AT&T ha alcanzado un acuerdo para vender AT&T México a Grupo Televisa y Fintech Holdings por 2.000 millones de dólares en efectivo al cierre, sujeto a ajustes, además de beneficios contractuales y contingentes adicionales. La compañía estadounidense justifica la operación por su estrategia de concentrar capital en el despliegue de redes de fibra óptica y 5G en Estados Unidos.
La transacción pone fin a más de una década de presencia de AT&T en el mercado móvil mexicano, al que entró en 2015 mediante la adquisición de Iusacell y Nextel México.
El negocio registró aproximadamente 24,7 millones de suscriptores al cierre de 2025 y unos 4.650 millones de dólares en ingresos durante ese ejercicio, según Reuters.
Implicaciones para las redes y la conectividad en México
La operación se produce en un contexto de reconfiguración del mercado mexicano de telecomunicaciones. La salida de AT&T y la reciente venta del negocio de Telefónica en el país sitúan la consolidación y la capacidad de inversión entre los factores que determinarán la evolución de la competencia.
Desde la perspectiva de infraestructura, el principal interrogante será cómo los nuevos propietarios gestionan y desarrollan la red móvil, su cobertura y su capacidad para soportar el crecimiento del tráfico de datos. La expansión de 5G, la densificación de las redes y el transporte de tráfico mediante fibra requieren inversión sostenida y coordinación entre los activos móviles y fijos.
Estos cambios también son relevantes para el ecosistema de centros de datos y servicios cloud, que depende de redes de transporte robustas y de baja latencia para conectar usuarios, empresas y plataformas digitales. Sin embargo, el anuncio no incluye compromisos concretos de inversión futura en infraestructura mexicana.
Televisa refuerza su posición en telecomunicaciones
El consorcio comprador estará participado a partes iguales por Grupo Televisa y Fintech Holdings, propiedad del inversor David Martínez. Televisa aporta su presencia en banda ancha fija y servicios de telecomunicaciones, mientras que Fintech suma capital y experiencia en el mercado mexicano.
La integración de una red móvil con los activos de conectividad fija de Televisa podría facilitar una oferta convergente de servicios. La operación también modifica el equilibrio competitivo de un mercado dominado por América Móvil, propietario de Telcel.
No obstante At&T México seguirá operando bajo la estructura actual hasta que se complete la transacción. El acuerdo está sujeto a las condiciones de cierre habituales y a las autorizaciones regulatorias que correspondan en México.
Además, desde AT&T afirman que el anuncio no implica cambios inmediatos en los servicios que reciben sus clientes empresariales.
En lo que se refiere al impacto a largo plazo, dependerá de la estrategia de inversión del nuevo consorcio, de su capacidad para competir con América Móvil y de la evolución de la demanda de conectividad móvil y fija en el país.
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