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En otra vuelta de tuerca –parece ser que por fin la última- del culebrón que mantienen Telefónica y Portugal Telecom en torno a Vivo, la operadora española ha subido su oferta de 7.150 millones de euros hasta los 7.500 para conseguir comprar la compañía brasileña.

La elevada cifra, supone un encarecimiento del 30% con respecto a los 5.700 millones que Telefónica ofreció el pasado 6 de mayo, y refleja la importancia del mercado brasileño para la operadora.

Según ha comunicado Telefónica a la CNMV, Portugal Telecom habría aceptado por fin la oferta de compra por el 50% que Portugal Telecom posee en Brasilcel, la joint venture de ambos carriers y propietaria del 60% de la brasileña Vivo. El acuerdo será sometido a la aprobación de los consejos de administración de las dos empresas hoy mismo.

El desbloqueo de la compra parece haber tenido lugar tras el acuerdo de PT con la brasileña Oi para hacerse con el 21% de su capital por 3.750 millones de euros.

Recordemos que la adquisición llega tras un largo proceso, que Telefónica dio por concluido el 17 de julio, cuando acababa el plazo de su última oferta, rechazada por Portugal Telecom pese a haber recibido la aceptación del 75% de los accionistas de la operadora lusa. Poco antes, el Ejecutivo de José Socrates había hecho uso de su “acción de oro” para vetar la compra.