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El CEO de Microsoft, Steve Ballmer, que ha visto como la compañía crecía hasta contar con millones de servidores, se retirará en los próximos 12 meses.

El anuncio llega junto con una reestructuración masiva para convertirse en una compañía cuyos cimientos sean la ingeniería y los servicios, según anunció Ballmer en julio de este año.

El directivo creó nuevos segmentos de negocio – combinando los segmentos de personal computing y corporativo – diseñados para que la compañía se dirija hacia la visión de “One Microsoft”.

Este concepto enfatiza la importancia del data center y los servicios cloud para Microsoft, así como su canal de suministro y fabricación.

“Mejorar nuestro rendimiento incluye tres grandes dimensiones: foco de la compañía en una única estrategia, mejora de nuestra capacidad en todas las disciplinas y áreas de ingeniería/tecnología, y trabajar conjuntamente con más colaboración alrededor de nuestros objetivos comunes”, señaló Ballmer en una memoria acerca de One Microsoft.

La visión cambia la forma en que Microsoft trata los recursos y se enfoca de forma especial en una ingeniería conjunta construida alrededor de las tecnologías core de la propia compañía.

Ballmer ha sido CEO de Microsoft desde enero de 2000 pero ha trabajado en la empresa desde junio de 1980, cuando se convirtió en el empleado número 30 de Bill Gates.

El primer trabajo de Ballmer fue de director de negocio, con un sueldo de 50.000 dólares. Ahora cuenta con un capital de 15.200 millones de dólares.

Ballmer afirmó que colaborará mano a mano para ver como Microsoft cambia hacia su nueva estructura de negocio.

“Nunca es un momento perfecto para este tipo de transición, pero ahora es el momento correcto”, subrayó.

“Mis pensamientos originales en tiempo eran que mi retirada hubiera ocurrido en medio de la transformación de la compañía a una empresa de servicios y dispositivos. Necesitamos un CEO que esté aquí a largo plazo para esta nueva dirección”.

El fundador de la compañía y presidente Bill Gates confirmó que estará trabajando junto con la junta directiva, que ha creado un comité especial para dirigir la búsqueda de un nuevo CEO, para encontrar un reemplazo para Ballmer.

“Somos afortunados en contar con Steve en este rol hasta que el nuevo CEO desempeñe sus responsabilidades”, indicó Gates.

Ballmer subrayó que confía en que el nuevo equipo de Microsoft está perfectamente preparado para liderar a la compañía en esta transición.

“Microsoft es un lugar increíble. Adoro esta compañía. Me gusta el modo en que ayudamos a inventar y popularizar el PC. También la grandeza de nuestras apuestas. Y quiero a nuestra gente y su talento y su voluntad de aceptar sus capacidades”, dijo Ballmer en una carta a sus empleados.

Desde que se unió a la compañía, su facturación ha crecido desde los 7,5 millones al año hasta los 78.000 millones y desde los 30 empleados hasta los 100.000.

Ballmer no cortará todos sus lazos con Microsoft, no obstante. Seguirá siendo uno de los principales propietarios de la firma.