Solaria cerró el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto de 80,36 millones de euros, un 50% más que en el mismo periodo del año anterior, impulsada por el crecimiento de sus ingresos y por el fortalecimiento de su estrategia vinculada a infraestructuras energéticas para centros de datos.

La compañía alcanzó unos ingresos de 120,4 millones de euros entre enero y marzo, un 49% más interanual, mientras que el EBITDA aumentó un 53%, hasta los 113,24 millones, manteniendo un margen operativo del 94%.

Solaria considera que estos resultados refuerzan su capacidad financiera para acelerar nuevos proyectos ligados a energía renovable, almacenamiento y centros de datos, un segmento que la compañía ha convertido en uno de sus principales ejes estratégicos de crecimiento.

El grupo completó recientemente una ampliación de capital cercana a 300 millones de euros destinada a impulsar su estrategia de “Powered Land” para data centers, mediante la cual busca ofrecer energía renovable, acceso a red y suelo preparado para grandes operadores tecnológicos e industriales.

Energía y centros de datos, una alianza estratégica

La expansión de hyperscalers y cargas de inteligencia artificial está disparando la demanda energética en Europa, especialmente en proyectos vinculados a campus de centros de datos de gran escala.

En este contexto, Solaria quiere posicionarse como socio energético para operadores cloud y compañías tecnológicas, aprovechando su cartera de activos renovables, capacidad de conexión a red y proyectos híbridos de almacenamiento energético.

La compañía mantiene además planes para desarrollar soluciones híbridas de baterías y energía eólica asociadas a infraestructuras digitales, una tendencia cada vez más relevante ante el fuerte consumo eléctrico asociado a la IA y la computación acelerada.

El boom IA redefine el negocio energético

El auge de la inteligencia artificial está transformando el mercado energético europeo y acelerando la convergencia entre generación renovable e infraestructura digital.

Los nuevos centros de datos hyperscale requieren enormes volúmenes de energía y acceso garantizado a capacidad eléctrica, un escenario que está llevando a compañías energéticas y desarrolladores renovables a reposicionarse dentro de la cadena de valor digital.

Solaria no es la única empresa española que está reforzando esta estrategia. El crecimiento de los data centers se ha convertido en uno de los principales motores de inversión para grupos energéticos, constructoras e inmobiliarias tecnológicas tanto en España como en el resto de Europa.