Un informe reciente de The Green Grid afirmó que la percepción de la tolerancia del equipamiento de data center al calor y a la humedad se basa en prácticas anticuadas y que se debería hacer mucho más para encontrar modos más ecológicos para refrigerar los servidores.
El equipamiento de TI puede producir unos niveles de calor que alcancen hasta los 24º C, dependiendo de la temperatura de entrada del servidor, y con cientos –si no miles– de servidores funcionando 24x7x365 en el data center, esto puede sumar muchísimo calor total.
Para controlar estas altas temperaturas, los operadores de centros de datos se han visto obligados a implementar una gran variedad de técnicas de refrigeración para mantener las temperaturas del data center bajas. Debido a que la refrigeración requiere una gran cantidad de energía durante todo el día, muchos operadores están buscando modos de reducir la cantidad de refrigeración que se necesita.
Más allá del control de temperatura, existe una amplia variedad de técnicas actualmente para enfriar los centros de datos, incluyendo la circulación de aire y los chillers. Históricamente, la mayoría de operadores de CPDs han utilizado sólidos sistemas de chillers para compensar el calor producido por los servidores.
Los sistemas de chiller enfrían el agua utilizada en unidades HVAC (heating, ventilation and air conditioning), manteniendo una temperatura baja de la instalación. Pero con los precios de la energía continuamente incrementándose y una conciencia pública mayor sobre la eficiencia, los chillers están rápidamente pasando de moda.
El principal problema con los chillers es que utilizan al menos el 30% de la energía total del data center. Además, se produce a menudo una pérdida de energía a través de los transformadores y los ventiladores, lo que lleva a requerimientos energéticos aún mayores.
Muchos operadores de data centers han visto los problemas de rendimiento y eficiencia derivados de estas prácticas y están, cada vez más, cambiando a sistemas de refrigeración que implementen recursos naturales, como refrigeración mediante aguas subterráneas y, donde puede ser aplicable, la aún mejor refrigeración por agua del mar.
Los sistemas de refrigeración por agua del mar bombean agua marina fría que se encuentra a gran profundidad hacia el sistema HVAC del data center, enfriando el aire que circula dentro de la instalación y bajando la temperatura interior. Aunque la mecánica de este proceso es similar a la de los chillers, la refrigeración por agua del mar elimina completamente la necesidad de enfriar el agua, un proceso que requiere altos niveles de energía.
La refrigeración por agua del mar ha sido implementada por operadores de data centers privados y proveedores de colocation carrier-neutral, y ha experimentado un éxito significativo a la hora de bajar el PUE e incrementar la eficiencia del data center.
Refrigeración por agua del mar
Comparados con otros métodos actualmente implementados en data centers, probablemente los sistemas de refrigeración por agua del mar continúen ganando popularidad, especialmente a medida que este método resulta en ahorros de costes significativos para los proveedores de data center. Además, los sistemas de refrigeración por agua del mar son altamente consistentes y fiables, en contraposición a los chillers, cuyo uso de la energía fluctúa a menudo.
Por ejemplo, el coste de los chillers tiende a aumentar en verano, especialmente en centros de datos que no están completamente sellados, lo que da lugar a unos costes de operación más altos de lo normal durante los meses de más calor. Para operadores de data centers ubicados en climas más cálidos, esto es una batalla incesante.
Al utilizar refrigeración del agua del mar, como la temperatura del agua más profunda no varía, no se necesita energía extra para refrigerarla. Esto significa que el sistema puede operar de forma consistente con la misma cantidad de energía, independientemente de la temperatura exterior o de la localización geográfica del centro de datos.
Un paso más allá
Recientemente, Interxion llevó los beneficios y el ahorro de costes de la refrigeración por agua del mar un paso más allá. Como la temperatura del agua del mar, después de enfriar un único data center, continúa lo suficientemente fría como para refrigerar un segundo, los sistemas de refrigeración por agua del mar de Interxion llevan el mismo agua marina a través de dos data centers y dos veces. Esto efectivamente cuadruplica el uso del agua marina, minimizando la cantidad que necesita ser bombeada fuera del océano e introducida en el sistema.
Esta estrategia de utilizar agua del mar en cada data center dos veces ha llevado a una reducción adicional del 13% en costes energéticos, en comparación con un sistema tradicional que lleva agua del mar al data center un única vez.
El sistema de refrigeración por agua del mar de Interxion también ha mejorado drásticamente el PUE de cada centro de datos desde aproximadamente 1,95 (el resultado de utilizar chillers durante un verano inusualmente caliente) hasta 1,09, una cifra que está a sólo 0,09 puntos de ser complemente neutral en términos energéticos.
Manteniendo el DC frío
Mientras que los costes de implementación de los sistemas de refrigeración por agua del mar son ligeramente superiores que los sistemas de chillers, los ahorros energéticos a corto, medio y largo plazo que ofrece la refrigeración por agua del mar la convierten en una opción más rentable para responsables de data centers.
Junto a la reducción de costes de operación que este sistema proporciona, la mayoría de responsables de data center también han visto una caída significativa del PUE dentro de sus centros de datos. Para data centers que permiten un único punto de falla, hay beneficios adicionales para incrementar la carga TI, puesto que ya no se requieren chillers que antes consumían mucha energía.
Cuando uno tiene en cuenta todos estos beneficios, queda claro que la refrigeración por agua del mar ofrece grandes ventajas con las que otros sistemas de refrigeración simplemente no pueden competir.
Se aproxima un frente frío
Cómo la refrigeración por agua del mar puede ofrecer grandes ahorros al centro de datos, con el ejemplo de Interxion