Scala Data Centers ha logrado cerrar su primera financiación internacional para proyectos, consiguiendo un financiamiento a largo plazo de 254 millones de dólares para la construcción de tres centros de datos de hiperescala y una subestación eléctrica fundamental en Chile. Sumando una línea adicional para el financiamiento del IVA, el monto total del paquete financiero asciende a 328 millones de dólares. Este hito representa un avance significativo en la expansión regional de la compañía y reafirma su compromiso con un crecimiento verde de gran impacto. Asimismo, es la operación de financiamiento de proyectos más grande realizada hasta ahora para un único proyecto de centro de datos en Latinoamérica.

La operación fue posible gracias a un consorcio formado por cuatro bancos globales de primer nivel —MUFG, SMBC, BNP Paribas y Natixis—, con MUFG desempeñando además el rol de asesor financiero de Scala. Se trata de la primera transacción estructurada de la compañía fuera de Brasil, así como su primera emisión internacional de deuda con certificación verde. La estructura de la operación se alineó con el Marco de Bonos Verdes de Scala, reforzando su posición de liderazgo en prácticas ESG y su compromiso con una infraestructura sostenible y orientada al futuro.

A diferencia de los esquemas tradicionales que se estructuran mediante Entidades de Propósito Específico (EPE), Scala optó por una solución innovadora al utilizar su propia estructura corporativa en Chile. La operación fue sometida a un proceso de debida diligencia en varias jurisdicciones legales, incluyendo Estados Unidos y Chiles.

El proyecto contempla la ampliación de la presencia de Scala en tres ubicaciones estratégicas de Chile: Curauma (actualmente en operación), Lampa y Huechuraba 2, junto con la construcción de la nueva subestación Nova Lampa, pieza clave para asegurar un suministro estable de energía renovable. Actualmente, ya se han contratado 23 megavatios de capacidad de TI, y otros 30 MW han sido reservados mediante acuerdos anticipados con clientes hiperescaladores, lo que otorga al proyecto una alta flexibilidad estratégica y una sólida escalabilidad financiera. Esta operación también establece un precedente robusto para replicar el modelo de expansión en otros mercados de América Latina.

"Esta transacción representa una evolución estratégica en nuestra forma de financiar y escalar la infraestructura digital en la región. Es más que un acuerdo financiero: es una señal para el mercado de que Scala ofrece excelencia con transparencia y sostenibilidad", afirmó Clayton Malheiros, director financiero de Scala Data Centers. "Hemos logrado construir una estructura robusta y ecológica, capaz de sostener el crecimiento a largo plazo, manteniendo la rentabilidad y altos estándares operativos".

“En MUFG estamos orgullosos de haber acompañado y financiado esta transacción histórica. El firme compromiso de Scala con la sostenibilidad y su disciplina en la ejecución convirtieron este proyecto en un caso ejemplar de generación de valor a largo plazo dentro del sector de infraestructura digital. Estamos convencidos de que este acuerdo marca un precedente para un crecimiento responsable tanto en América Latina como a nivel global”, señaló Tatiana Preta, directora de Financiamiento de Proyectos para América Latina en MUFG.

Las nuevas instalaciones chilenas operarán con energía 100 % renovable certificada, cero desperdicio de agua y métricas de eficiencia energética de vanguardia, con una PUE proyectada inferior a 1,45. El proyecto también cumple con los requisitos locales de la RCA, incluyendo los mandatos de contratación locales y los programas de participación comunitaria, lo que contribuye al desarrollo económico en las regiones donde Scala opera.

Se proyecta que la etapa de construcción generará miles de empleos tanto directos como indirectos. Además, la nueva infraestructura será fundamental para posicionar a Chile como un centro digital estratégico entre América Latina y la región Asia-Pacífico, especialmente en un contexto de creciente demanda mundial de inteligencia artificial y servicios en la nube.

Además de la operación de financiamiento de proyectos en Chile, la compañía cerró exitosamente en 2024 dos acuerdos de sale-leaseback (SLB) con Alianza, liberando más de 70 millones de dólares para activos ubicados en Brasil. En 2025, Scala también consiguió un préstamo de 180 millones de reales del BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social) para respaldar la compra e instalación de componentes clave de infraestructura, siendo este el primer financiamiento otorgado por el BNDES dirigido específicamente al sector de centros de datos.

Además de esto, en lo que respecta a financiamiento sostenible, Scala ha emitido más de 803 millones de dólares en bonos verdes en Brasil, representando uno de los mayores volúmenes acumulados en Latinoamérica en bonos vinculados a criterios ESG para el sector de centros de datos. Estas emisiones se efectuaron en tres fases, la última de ellas en septiembre de 2024.