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A las 12:00 horas (UTC/GMT - 6 h) de ayer, México sufrió su mayor sismo en la última década. Con una magnitud de 7,6 grados, el terremoto tuvo lugar a 20 km. al sureste de Ometepec, en Guerrero, aunque sus efectos se sintieron también en la capital, México D.F.

Los medios nacionales indicaron que no hubo muertos, tan solo heridos y daños materiales. No obstante, se registraron problemas en el sistema de distribución eléctrica, resultando en zonas y barrios con cortes de servicio, así como en el sistema de comunicaciones.

Teléfonos de México informó en un comunicado que, después del sismo, en la red de telefonía fija de la compañía no se reportó afectación alguna. “La red de Telmex opera con normalidad, registrándose solamente congestión de tráfico, natural después de una contingencia”, señaló la operadora.

Sin embargo, según una noticia del diario mexicano El Informador, los servicios de telefonía celular de otras empresas continuaron fallando tras el evento.

El medio informa de que los usuarios de telefonía móvil de Telcel, Iusacell y Telefónica continuaron reportando fallas en el servicio dos horas después de ocurrir el temblor. También se mencionaron en la información aparecida fallas en el servicio de datos.

En un artículo de Cnnexpansión, varios especialistas (como José Otero, director de Signals Telecom, consultora del sector telecomunicaciones en América Latina, o Gonzalo Rojón, director de análisis de la consultora The Competitive Intelligence Unit -CIU) señalaron que el excesivo tráfico de llamadas propició los problemas en las comunicaciones entre los usuarios.

"En el caso de ayer pensamos que el servicio de Telmex (y más Telcel – telefonía móvil) fue más por la saturación de los circuitos que una falla del servicio (todos queremos hablar con nuestros queridos para asegurar que estén bien). México no cuenta realmente con un sistema como los Estados Unidos en caso de emergencias (p. ej. NFPA 1600) y en momentos como ayer, se nota. Después del último temblor, que fue menos fuerte, no hubo servicio telefónico por dos días", explica Osmo Kuusisto, RCDD Data Center Design, Consulting and Project Management.


Iusacell confirmó en su cuenta de Twitter que por el momento presenta "intermitencia en el servicio, ocasionado por efectos naturales (temblor)" y que se restablecerá a la brevedad.

Las redes sociales, como Twitter, han sido nuevamente el medio más utilizado por ciudadanos y organizaciones para informarse sobre la crisis.

 

Diferentes regiones sísmicas en México
 
El lugar donde se originó el terremoto es precisamente una de las zonas de mayor riesgo sísmico de México, catalogada como zona D. Según comenta Miguel Ramos, administrador de data centers de Alestra, el país se divide en cuatro zonas sísmicas: desde la A, la más segura y en la que no se han registrado históricamente sismos; hasta la zona D, donde los temblores son muy frecuentes; pasando por las zonas B y C, consideradas como intermedias.

Incluso dentro de la capital, también se registran áreas de diferente vulnerabilidad: “las que están sobre tierra firme o lomas, más seguras; y las que se ubican sobre depósitos de agua, que favorecen la ampliación de las zonas sísmicas”, explica Ramos. “Los data centers de Ciudad de México están preparados con estructuras antisísmicas, para sujetar cada uno de los racks, hacia el concreto firme”, añade.

Esto hace que, en muchas ocasiones, las compañías opten por construir sus centros de datos fuera de la capital, en zonas con menor riesgo como pueden ser Guadalajara, Monterrey y el estado de Querétaro. No obstante, ninguno de los data centers ubicados en el país pareció sufrir ningún daño.

Cuando por las circunstancias es necesario construir un centro de datos en una zona de alto riesgo sísmico, “es preciso cumplir las normas de edificación requeridas por el gobierno, complementándolas con las mejores prácticas de seguridad que definen estándares como TIA-942, BICSI e ICREA”, indica Ramos.

Contar con planes de continuidad de negocio y de recuperación ante desastres, mediante una doble o triple redundancia en diferentes ciudades, es también fundamental para disminuir el impacto en las compañías por una interrupción en el data center.