CTS Group acaba de desembarcar en España y lo ha hecho con el objetivo de acelerar el desarrollo y la construcción de centros de datos en un mercado impulsado por la demanda de capacidad para cloud, inteligencia artificial, HPC y colocation. La compañía, especializada en un modelo integrado de diseño y construcción, está liderada en el país por Robert Assink, con quien DCD ha tenido la oportunidad de charlar para analizar tanto el momento actual del sector, como el aterrizaje de CTS Groups.
Ahora Assink pone el foco en uno de los principales retos para el crecimiento de estas infraestructuras: la capacidad de España para ofrecer rapidez y certidumbre a los proyectos de inversión. "España debe priorizar la rapidez y la certidumbre si quiere seguir atrayendo inversión para el desarrollo de centros de datos". Además, considera que los promotores y operadores valoran especialmente la velocidad con la que pueden disponer de terreno, capacidad eléctrica y permisos para poner en marcha sus proyectos.
Para el CEO de CTS Groups, la cuestión es especialmente relevante en un momento en el que los inversores pueden comparar distintos mercados europeos. CTS trabaja con clientes internacionales que cuentan con proyectos en varios países, por lo que, según explica, la disponibilidad de un emplazamiento y de potencia eléctrica puede determinar dónde termina materializándose una inversión.
«Si en España tienes un sitio con terreno y potencia antes que en Varsovia o Milán, el dinero irá a España», apunta Assink. En cambio, si otro mercado ofrece un proceso más rápido y predecible, la inversión puede desplazarse hacia ese país.
El acceso a la potencia, un factor decisivo
El directivo sitúa el time-to-market, el time-to-revenue y, especialmente, el time-to-power entre los principales factores para el desarrollo de estas infraestructuras. "Sin potencia eléctrica disponible, no hay negocio", afirma, subrayando que el acceso a la energía constituye una condición previa para que un proyecto pueda avanzar.
En este contexto, Assink considera que la percepción sobre el consumo energético de los centros de datos debe analizarse dentro de un escenario más amplio. Según explica, estas infraestructuras consumen energía para prestar servicios utilizados por empresas, ciudadanos y administraciones, por lo que considera que atribuirles de forma aislada el crecimiento de la demanda energética ofrece una visión incompleta.
La disponibilidad de potencia se convierte así en uno de los elementos que pueden inclinar la decisión de inversión entre distintos mercados. Para CTS, la velocidad con la que se puede llevar un proyecto desde la planificación hasta la operación resulta especialmente relevante cuando los clientes tienen alternativas en diferentes países europeos.
Incertidumbre regulatoria ante el crecimiento de los data centers
La cuestión de los plazos se suma al debate regulatorio abierto en España. El sector está analizando el proyecto de Real Decreto sobre centros de datos y sostenibilidad energética, que ha generado un amplio volumen de alegaciones.
Assink considera que la incertidumbre regulatoria supone un problema para el desarrollo de nuevos proyectos, aunque señala que el texto puede corregirse y defiende un mayor diálogo entre la Administración y la industria. A su juicio, cuanto antes se desarrolle la infraestructura digital necesaria, mejor será para el ecosistema tecnológico.
Entre los aspectos que generan debate se encuentra la propuesta de que los nuevos centros de datos cubran el 80% de su consumo eléctrico con nueva generación renovable y bajo un esquema de correlación horaria.
Para Assink, el planteamiento presenta una cuestión de fondo: los operadores de centros de datos no deberían asumir funciones propias de las compañías eléctricas. Aunque reconoce que la viabilidad técnica puede variar, considera que la gestión de la generación y del sistema eléctrico corresponde al sector energético.
"Un usuario quiere conectarse y consumir", explica, comparando el caso de un centro de datos con el de una fábrica. Desde su perspectiva, trasladar al sector privado problemas relacionados con la gestión de la red puede introducir una complejidad adicional en el desarrollo de infraestructura digital.
Aplicar las reglas europeas
Ante este escenario, el CEO de CTS Group Spain apuesta por evitar que España establezca requisitos adicionales a los que ya se aplican en el ámbito europeo.
El sector de los centros de datos, señala, lleva años trabajando en Europa junto con operadores y organismos comunitarios en cuestiones como eficiencia energética, reutilización de recursos, economía circular, consumo de agua y buenas prácticas medioambientales. Por ello, considera que España debería apoyarse en ese marco común en lugar de introducir exigencias adicionales.
Assink también pone el foco en las diferencias climáticas entre los distintos países europeos. Las necesidades energéticas asociadas a la refrigeración de un centro de datos no son las mismas en España que en países del norte de Europa, donde las condiciones ambientales permiten reducir parte de esa demanda.
En este sentido, defiende que los requisitos deben tener en cuenta las características de cada mercado y que la eficiencia debe seguir mejorando mediante la adopción de nuevas tecnologías.
CTS refuerza su presencia en España
La posición de Assink se produce en paralelo a la expansión de CTS Group en el mercado español. La compañía, que lleva cinco años trabajando con clientes internacionales del sector en el norte de Europa, ha abierto oficinas este año en Italia, Francia, Inglaterra y España. Portugal ya contaba con presencia y capacidad de producción de la compañía.
La apertura en España responde, según explica Assink, a la demanda de sus clientes, que cuentan con proyectos de centros de datos en España, Portugal y otros mercados. El directivo mantiene una perspectiva positiva sobre la evolución del mercado, aunque reconoce que no todos los proyectos anunciados llegarán necesariamente a construirse.
Para CTS, el escenario refuerza la importancia de reducir los tiempos de desarrollo y ofrecer un marco predecible a los inversores. En un mercado europeo donde los proyectos pueden trasladarse entre diferentes países, disponer de terreno, potencia y certidumbre en los plazos puede ser determinante para que una inversión termine materializándose en España.
La compañía considera que el crecimiento de la infraestructura digital continuará vinculado a la capacidad de los distintos mercados para responder a la demanda de capacidad y energía, en un contexto marcado por la expansión de la IA y la digitalización.
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