Un estudio de Schneider Electric señala cinco retos poco evidentes de la infraestructura eléctrica que afectan a la eficiencia y la disponibilidad de las operaciones, a medida que las empresas de diferentes sectores se vuelven cada vez más electrificadas y digitalizadas. Según un informe de Deloitte citado por la empresa, las estrategias de mantenimiento predictivo pueden reducir las averías hasta en un 70 % y recortar los costes de mantenimiento hasta en un 25 %.
Para la empresa, el avance de la media tensión exige sistemas más inteligentes combinados con un funcionamiento más sencillo. Fabio Castellini, director de Power Systems de Schneider Electric, detalla los cinco puntos:
- El tiempo que dedican los equipos a procesos que aportan poco a la operación: verificaciones e inspecciones esenciales para la fiabilidad del sistema, pero que consumen horas que podrían destinarse a iniciativas más estratégicas. Castellini cita el AirSeT, un equipo de Schneider Electric que utiliza aislamiento por aire puro e interrupción al vacío, lo que elimina la gestión de los gases aislantes convencionales y reduce los procesos a lo largo del ciclo de vida de los activos.
- La escasa visibilidad del estado real de los equipos, que a menudo solo se evalúa en inspecciones programadas o tras algún incidente operativo, lo que hace que la operación dependa en mayor medida de las intervenciones correctivas. Castellini afirma que la digitalización nativa de AirSeT, con sensores e integración en plataformas de monitorización, permite realizar un seguimiento de los indicadores en tiempo real y respaldar la toma de decisiones basada en datos.
- La detección tardía de problemas, ya que las averías suelen ir precedidas de señales que pasan desapercibidas sin una monitorización adecuada. Según el ejecutivo, las soluciones digitales de la empresa permiten pasar de un mantenimiento basado en calendarios a estrategias orientadas al estado real de los equipos.
- Los costes ocultos a lo largo de la vida útil de los activos, que van más allá de la inversión inicial e incluyen la explotación, las inspecciones, la formación y el mantenimiento —lo que ha llevado a las empresas a tener en cuenta el coste total de propiedad de los equipos—. Castellini destaca que plataformas como AirSeT ayudan a reducir esta complejidad operativa a lo largo de los años.
- La necesidad de preparar la infraestructura para la nueva economía eléctrica, con la expansión de los centros de datos, la electrificación industrial, las energías renovables y la digitalización, que ejercen presión sobre las redes para que ofrezcan mayor fiabilidad, conectividad y sostenibilidad. En este contexto, la empresa presenta el SM AirSeT, fabricado en Brasil y basado en el legado de la línea SM6 —con más de 1,5 millones de unidades instaladas en todo el mundo—, que combina digitalización, eficiencia operativa y sostenibilidad en una única plataforma.
Castellini concluye que las mayores oportunidades de eficiencia suelen encontrarse en actividades que no aparecen en el día a día de la operación, pero que requieren tiempo y un seguimiento especializado, y que las tecnologías capaces de reducir las complejidades operativas y ampliar la visibilidad de los activos deben ocupar un lugar cada vez más importante en las estrategias de las empresas.
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