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Las redes definidas por software ya no son suficientes, aunque son pocos los que las han implantado realmente a día de hoy. Ahora, un grupo de investigadores que han entrado en el negocio empresarial con una compañía llamada Lyatiss están promocionando lo que llaman application-defined network (ADN), es decir, redes definidas por aplicaciones.

Según indican, ADN traslada el foco desde la “maquinaria de red” hacia las necesidades inmediatas y los objetivos de las aplicaciones, utilizando código que puede adaptar la “maquinaria de red cloud”.

“ADN acelera y dinamiza el movimiento de datos en toda la infraestructura virtual de cada aplicación”, indican desde Lyatiss. Utilizando APIs, pueden adaptar el entorno de red de forma que el rendimiento de las aplicaciones sea optimizado en redes cloud públicas y privadas, manteniendo siempre políticas de seguridad y asegurando que no se pierde latencia.

Ha nacido ADN

Ubicada en Santa Clara (California), Lyatiss es fruto de una variedad de proyectos realizados por investigadores. La fundadora, Pascale Vicat-Blanc, fue directora de investigación en el Instituto Francés de Investigación en Ciencia Computacional. También ocupó el puesto de jefa de proyecto en INRIA-Bell Labs y project manager en CERN. El trabajo que desempeñó en estos cargos se centró en cloud computing y redes, analizando cómo hacer a la red rendir mejor con crecientes cantidades de datos.

“En el CERN tienen muchos datos que procesar que ellos no pueden hacer por si solos, de modo que desplegaron una red enorme en todo el mundo interconectando centros de datos. Cuando lo hicieron, descubrimos que las aplicaciones no eran capaces de utilizar esta red correctamente, de modo que definimos diferentes tipos de soluciones para la elasticidad de la red, para que pudieran beneficiarse de esta nueva red, desde el punto de vista de las aplicaciones”, dice Vicat-Blanc.

“Descubrimos que hay un gran salto entre la capacidad que tenemos hoy en la red con tecnologías ópticas, y lo que la aplicación puede realmente hacer cuando necesita maximizar el ancho de banda para tener una latencia mínima de diferentes componentes. En esencia, la red no ha cambiado, así que estamos redefiniendo el modo en que interactuamos con ella –es un enfoque de arriba abajo. Pero es un enfoque que la industria necesita, puesto que estamos viendo que las aplicaciones están siendo un problema creciente ya que la red no ha evolucionado”, añade.

Cómo trabaja ADN

En esencia, lo que ocurre con el software de Lyatiss es que la aplicación proporciona instrucciones a la red basadas en sus “necesidades reales”. No se centra en enviar paquetes individuales dentro de la infraestructura de red, como SDN, pero sí que orquestra flujos, como los datos reales intercambiados. “Está descubriendo las necesidades reales de la aplicación y después pidiendo a la red que lo haga”, apunta Vicat-Blanc.

Lyatiss ha anunciado una solución llamada CloudWeaver que funciona para quienes utilizan Amazon Web Services. Puede instrumentar la resolución de problemas para todos los recursos interconectados dentro de la red, eliminando la necesidad de scripts. “CloudWeaver descubre las necesidades reales y las adapta en tiempo real con las configuraciones y el tamaño de la infraestructura, de acuerdo a los requerimientos de la aplicación”, añade.

“La red no te proporcionará siempre las características óptimas que necesitas, por ejemplo si quieres más ancho de banda, pero puede detectar cuellos de botella y encontrar un nuevo camino en la red. Imagina que estás en una autopista y estás en un atasco. Primero lo detectas, después solucionas el problema: coger otra carretera. Con Amazon esto podría tener que ver con mover una carga de trabajo a otra localización o a una máquina virtual para obtener un mejor rendimiento, pero para hacerlo necesitas entender primero la necesidad de la aplicación”, según la investigadora.

Cuando Vicat-Blanc habla de las “necesidades reales”, se refiere a cualquiera desde ancho de banda a latencia, a los nodos de comunicación en cualquier punto del trayecto y a cómo se comunican unos con otros.

Con CloudWeaver, Lyatiss dice que puede mapear dónde se localizan los recursos virtuales, localizar recursos por región, aprovisionar y configurar los recursos de red, analizar la latencia y establecer alarmas para fallos de señal, y determinar dónde se está aprovisionando de forma inadecuada la red cloud.

Los fallos también pueden ser arreglados y configurados en minutos. Los usuarios pueden programar utilizando lenguaje basado en XML para capturar el código de la red cloud para modificaciones offline. Finalmente, según Vicat-Blanc, también es posible utilizar la herramienta para monitorizar su entorno cloud con cambios de cargas de trabajo automáticos.

¿Dónde deja esto a SDN?

Mientras que SDN es considerado como el sistema operativo para la red, según Vicat-Blanc SDN no habla correctamente con la aplicación. “Cuando desarrollas un sistema operativo defines cómo lo usarás y defines una API para que puedas decirle lo que quieres que haga. Pero a día de hoy la API no está todavía definida”, añade Vicat-Blanc.

“SDN es OpenFlow, para que pueda desconectar la red del software. Pero necesitamos conectar SDN a la aplicación, para poder beneficiarnos de tecnología óptica de alto rendimiento ahora disponible y de la agilidad que SDN proporciona. El papel de la red es desplazar datos, pero necesitamos cierta previsibilidad en el modo de hacerlo, necesitamos saber cuánto tiempo llevará, el tiempo de retraso en el traslado de datos y la latencia. Todo esto es muy importante”, explica.

La demanda de ADN

El mayor interés por ADN ha venido hasta ahora de proveedores cloud y otros operadores, que dicen que cambiar la red para mejorar las operaciones cloud es una tarea muy prolongada.

“Tenemos ya muchas aplicaciones en la nube que necesitan ayuda hoy, junto con gente operando estas aplicaciones, desde los administradores de aplicaciones hasta los operadores de TI. Ellos se enfrentan al desafío de la visibilidad de la red”, en opinión de Vicat-Blanc.  

“Los proveedores de cloud encuentran esta información importante para los clientes, especialmente aquellos con los que hemos hablado que utilizan Amazon Web Services. Estas compañías tienen cargas de trabajo muy valiosas y son muy sensibles a la red. Big Data será otro gran usuario”, agrega.

Más interesante aún es que CloudWeaver puede proporcionar una representación visual de cómo es su infraestructura cloud, resaltando el rendimiento de la red con un mapa de latencia.