La plataforma de edge data centers creada por Azora y Core Tech Capital, Quetta Data Centers, ha iniciado oficialmente las obras de sus primeros centros de datos en España. Éstas constan de un campus en Tres Cantos (Madrid) y otro en Molins de Rei (Barcelona), reforzando su apuesta por una red ibérica de infraestructuras preparadas para IA y bajas latencias.

La compañía, focalizada en entornos urbanos y de proximidad, da así un paso clave en su plan para desplegar seis centros de datos en España y Portugal con una inversión superior a los 500 millones de euros.​

Este nuevo proyecto denominado Quetta Data Centers nace con la vocación de complementar la oferta existente de grandes campus hyperscale, aportando una capa intermedia de proximidad que reduzca latencias y tráfico hacia instalaciones remotas.

Red de seis centros y 60 MW para la Península Ibérica

Los proyectos de Madrid y Barcelona forman parte de un plan más amplio que contempla la construcción de seis centros de datos edge en España y Portugal, con una capacidad agregada de 60 MW y una inversión global que supera los 500 millones de euros.

Edge “AI‑ready” en Madrid y Barcelona

En lo referido al proyecto de Tres Cantos duplicará su potencia prevista hasta los 20 MW, convirtiéndose en el buque insignia de Quetta en la región de Madrid y en un nodo de referencia para cargas de IA, gaming, streaming y servicios de baja latencia.

Por su parte, en Molins de Rei, la compañía levanta su primer data center en el área de Barcelona, diseñado también bajo un enfoque edge y conectado con el resto de la futura red para ofrecer cobertura geográfica interconectada.​

Refrigeración líquida, WUE 0 y foco en sostenibilidad

Todos los centros de Quetta incorporarán refrigeración líquida de circuito cerrado (DLC), un consumo neto de agua 0 (WUE 0) y un PUE inferior a 1,15, combinando alta densidad con eficiencia energética y mínima huella hídrica. La compañía enmarca estos desarrollos en una estrategia de infraestructura “eco‑eficiente” para la era de la IA, con energía renovable y arquitecturas específicas para cargas intensivas en cómputo y datos.​