La expansión de infraestructuras digitales en España suma un nuevo proyecto en Cataluña. Quetta Data Centers avanza en la construcción de un centro de datos en Molins de Rei (Barcelona), una instalación concebida para dar soporte a cargas de trabajo de inteligencia artificial, cloud y servicios digitales avanzados.

El proyecto se enmarca en la estrategia de la compañía de desplegar una red de centros de datos edge en la Península Ibérica, con el objetivo de acercar la capacidad de procesamiento al usuario final y reducir la latencia en aplicaciones críticas.

Parte de una red ibérica en expansión

El desarrollo en Barcelona forma parte de un plan más amplio impulsado por Quetta —plataforma promovida por Azora y Core Tech Capital— para desplegar varios centros de datos en España y Portugal.

Actualmente, la compañía ya avanza en paralelo con otros proyectos, como su instalación en Tres Cantos (Madrid), lo que permitirá alcanzar una capacidad conjunta de alrededor de 30 MW, aproximadamente la mitad del objetivo global fijado por la empresa.

Esta estrategia responde al crecimiento sostenido de la demanda de infraestructura digital, impulsada por la nube, el streaming y, especialmente, la inteligencia artificial.

Un nodo edge para la economía de la IA

El nuevo centro de datos responde a un cambio estructural en el sector: el paso hacia arquitecturas distribuidas que permitan procesar datos más cerca del origen. Este enfoque resulta especialmente relevante en el contexto de la inteligencia artificial, la robótica y los servicios en tiempo real.

La instalación de Molins de Rei está diseñada precisamente para facilitar la adopción de este tipo de aplicaciones, con un modelo orientado a edge computing que complementa los grandes campus de hiperescala.

Sostenibilidad y eficiencia como base

Uno de los elementos diferenciales del modelo de Quetta es su enfoque en sostenibilidad. Sus centros de datos están diseñados para operar con energía 100% renovable, con altos niveles de eficiencia energética y consumo neto de agua cero.

Además, incorporan tecnologías avanzadas de refrigeración y optimización del consumo, alineándose con las exigencias regulatorias europeas y con la creciente presión del mercado por infraestructuras digitales más sostenibles.

Cataluña refuerza su atractivo digital

La elección de Molins de Rei refuerza el posicionamiento de Cataluña como un nodo relevante dentro del mapa digital europeo. La región combina conectividad, acceso a talento y proximidad a grandes mercados, factores clave para el desarrollo de este tipo de infraestructuras.

En este contexto, la llegada de nuevos proyectos como el de Quetta contribuye a consolidar un ecosistema cada vez más orientado a la economía del dato, donde la disponibilidad de capacidad de cómputo y conectividad se convierte en un factor decisivo para atraer inversión.

Infraestructura para una demanda en auge

El avance de este proyecto refleja una tendencia más amplia: la creciente necesidad de infraestructuras distribuidas capaces de soportar cargas intensivas de datos.

A medida que la inteligencia artificial y los servicios digitales continúan expandiéndose, los centros de datos edge como el de Molins de Rei se perfilan como piezas clave para garantizar rendimiento, eficiencia y proximidad, en un entorno donde la latencia y la sostenibilidad son cada vez más determinantes.