Integrar para expandir, con calidad, tecnología punta, sostenibilidad y ecoeficiencia. El diseño del nuevo Centro Integrado de Procesamiento de Datos (CIPD) de la compañía brasileña Petrobras –uno de los principales productores de petróleo a nivel mundial- perseguía estos objetivos, que finalmente se han alcanzado con creces.
Ya en funcionamiento, el centro está ubicado en un edificio propio en el conjunto de las nuevas instalaciones que configuran el proyecto de Expansión del centro de investigación CENPES, una ampliación que se encuentra situada en Isla do Fundao, en Río de Janeiro (Brasil), y que configura un área de 210.000 metros cuadrados. En octubre se produjo la apertura de la primera fase.
La función de este CIPD será la de almacenar todos los datos referentes al área de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC) de Petrobras en Río de Janeiro.
Alimentación con cogeneración
El Centro Integrado de Procesamiento de Datos tiene una superficie total cercana a los 27.000 metros cuadrados, con 3.700 metros cuadrados de piso elevado, destinados a los equipamientos informáticos. Las áreas restantes se encargarán de alojar la infraestructura de utilities –suministro eléctrico, refrigeración, etc.- ,así como un edificio de oficinas con más de 11.000 metros cuadrados de extensión. Las utilities proporcionan una elevada capacidad de potencia eléctrica y refrigeración, con sistemas eléctricos y mecánicos redundantes, monitorizados y supervisados de forma totalmente integrada y automatizada.
La fiabilidad necesaria para los sistemas electromecánicos que alimentan de energía el centro de datos proceden de una Central de Utilities, que integra tecnología propia de cogeneración mediante gas natural y una subestación de 138 kV, que complementa y garantiza la demanda necesaria no sólo del Centro Integral de Procesamiento de Datos, sino también de toda la empresa. La subestación de 138 kV – 40 MVA cuenta con dos ramales de alimentación exclusivos y dedicados, dotados de un sistema de coordinación y protección, lo que permite un paralelismo momentáneo de las líneas de alta tensión y la respectiva transferencia automática entre las mismas.
En el caso de una avería simultánea en el sistema de generación de gas de la Central de Utilities y la subestación de 138 kV, los equipos del CIPD estarán garantizados por un sistema de generación diesel.
En condiciones normales de funcionamiento, los gases de escape de los generadores de motor se utilizan en las calderas de recuperación para producir vapor. Este vapor alimenta los chillers de absorción que producen a su vez agua helada para el CIPD y la Expansión del centro de investigación CENPES. Las enfriadoras o chillers eléctricos han de estar disponibles para completar la operación en todo el complejo.
Agua de lluvia
Otra interesante innovación con la que cuenta el centro de datos de Petrobrás es la reutilización del agua de lluvia y aguas residuales para su posterior uso en el aire acondicionado.
Para realizar este proceso, se drena el agua procedente de la lluvia de los techos y los suelos. Asimismo, se realiza el tratamiento de las aguas residuales de todo tipo –industriales, sanitarias, del gasóleo, etc- en una moderna Planta de Tratamiento y Reutilización de Agua (ETRA). Una vez procesada, toda el agua resultante se dirige a un depósito único situado bajo las torres de refrigeración, donde se utiliza en el aire acondicionado, como se mencionó anteriormente.
Esta contribución de agua reutilizada procedente del ETRA repone las pérdidas en las torres de refrigeración del sistema de agua helada, y está dimensionada en 67 m³/h, equivalente al 70% del total necesario.
La lluvia recogida en el techo se almacena en dos cisternas o tanques. A la entrada de estos depósitos el agua pasa a través de un dispositivo para separar la arena y el aceite. En las cisternas, el agua es bombeada a los “castillos” de agua, de donde, gracias a la gravedad, es retornada a los inodoros y urinarios.
En cuanto a la captación del líquido del suelo de los desagües y rejillas se instalan como boca de lobo en tres zonas de estacionamiento. Cada una de estas áreas tiene su propia cisterna. Juntos, estos tres embalses son capaces de almacenar 851.000 litros de agua de lluvia que se utilizará para el riego automático de más de 32.000 metros cuadrados de jardines y zonas verdes que rodean la zona.
El sistema descrito anteriormente garantiza un nivel de autonomía de funcionamiento durante al menos cuatro días sin tener que recurrir a la oferta pública de agua.
Se espera que el retorno de la inversión en el sistema de extracción de agua se produzca en tan sólo tres años. Esta tecnología evitará el vertido anual de 600 millones de litros de agua, lo que representa un ahorro significativo en el consumo de agua potable y el tratamiento de los residuos.
Ya en funcionamiento, el centro está ubicado en un edificio propio en el conjunto de las nuevas instalaciones que configuran el proyecto de Expansión del centro de investigación CENPES, una ampliación que se encuentra situada en Isla do Fundao, en Río de Janeiro (Brasil), y que configura un área de 210.000 metros cuadrados. En octubre se produjo la apertura de la primera fase.
La función de este CIPD será la de almacenar todos los datos referentes al área de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC) de Petrobras en Río de Janeiro.
Alimentación con cogeneración
El Centro Integrado de Procesamiento de Datos tiene una superficie total cercana a los 27.000 metros cuadrados, con 3.700 metros cuadrados de piso elevado, destinados a los equipamientos informáticos. Las áreas restantes se encargarán de alojar la infraestructura de utilities –suministro eléctrico, refrigeración, etc.- ,así como un edificio de oficinas con más de 11.000 metros cuadrados de extensión. Las utilities proporcionan una elevada capacidad de potencia eléctrica y refrigeración, con sistemas eléctricos y mecánicos redundantes, monitorizados y supervisados de forma totalmente integrada y automatizada.
La fiabilidad necesaria para los sistemas electromecánicos que alimentan de energía el centro de datos proceden de una Central de Utilities, que integra tecnología propia de cogeneración mediante gas natural y una subestación de 138 kV, que complementa y garantiza la demanda necesaria no sólo del Centro Integral de Procesamiento de Datos, sino también de toda la empresa. La subestación de 138 kV – 40 MVA cuenta con dos ramales de alimentación exclusivos y dedicados, dotados de un sistema de coordinación y protección, lo que permite un paralelismo momentáneo de las líneas de alta tensión y la respectiva transferencia automática entre las mismas.
En el caso de una avería simultánea en el sistema de generación de gas de la Central de Utilities y la subestación de 138 kV, los equipos del CIPD estarán garantizados por un sistema de generación diesel.
En condiciones normales de funcionamiento, los gases de escape de los generadores de motor se utilizan en las calderas de recuperación para producir vapor. Este vapor alimenta los chillers de absorción que producen a su vez agua helada para el CIPD y la Expansión del centro de investigación CENPES. Las enfriadoras o chillers eléctricos han de estar disponibles para completar la operación en todo el complejo.
Agua de lluvia
Otra interesante innovación con la que cuenta el centro de datos de Petrobrás es la reutilización del agua de lluvia y aguas residuales para su posterior uso en el aire acondicionado.
Para realizar este proceso, se drena el agua procedente de la lluvia de los techos y los suelos. Asimismo, se realiza el tratamiento de las aguas residuales de todo tipo –industriales, sanitarias, del gasóleo, etc- en una moderna Planta de Tratamiento y Reutilización de Agua (ETRA). Una vez procesada, toda el agua resultante se dirige a un depósito único situado bajo las torres de refrigeración, donde se utiliza en el aire acondicionado, como se mencionó anteriormente.
Esta contribución de agua reutilizada procedente del ETRA repone las pérdidas en las torres de refrigeración del sistema de agua helada, y está dimensionada en 67 m³/h, equivalente al 70% del total necesario.
La lluvia recogida en el techo se almacena en dos cisternas o tanques. A la entrada de estos depósitos el agua pasa a través de un dispositivo para separar la arena y el aceite. En las cisternas, el agua es bombeada a los “castillos” de agua, de donde, gracias a la gravedad, es retornada a los inodoros y urinarios.
En cuanto a la captación del líquido del suelo de los desagües y rejillas se instalan como boca de lobo en tres zonas de estacionamiento. Cada una de estas áreas tiene su propia cisterna. Juntos, estos tres embalses son capaces de almacenar 851.000 litros de agua de lluvia que se utilizará para el riego automático de más de 32.000 metros cuadrados de jardines y zonas verdes que rodean la zona.
El sistema descrito anteriormente garantiza un nivel de autonomía de funcionamiento durante al menos cuatro días sin tener que recurrir a la oferta pública de agua.
Se espera que el retorno de la inversión en el sistema de extracción de agua se produzca en tan sólo tres años. Esta tecnología evitará el vertido anual de 600 millones de litros de agua, lo que representa un ahorro significativo en el consumo de agua potable y el tratamiento de los residuos.