Este mes ha concluido la instalación de Titán en el Laboratorio Nacional de Oak Ridge (Tennessee), que ha sido considerado como el supercomputador más rápido del mundo en el ámbito de la ciencia abierta.
Este equipo es capaz de alcanzar una velocidad máxima de cálculo de más de 20 petaflops (20.000 billones de operaciones en coma flotante por segundo). Según Nvidia, el 90% de esa velocidad se debe a que Titán cuenta con 18.688 GPUs Tesla K20, basadas en la arquitectura Kepler de Nvidia.
El superordenador Titán ha sido considerado como un hito importante en el camino hacia el cálculo a exaescala, que tiene como objetivo crear máquinas con capacidades de 1.000 petaflops.
Es capaz de superar en más de 10 veces la velocidad y en 5 veces la eficiencia energética de su predecesor, el sistema Jaguar, que proporcionaba una capacidad de 2,3 petaflops en el mismo espacio físico.
“Basar Titán en las GPUs Tesla permite a Oak Ridge ejecutar aplicaciones extraordinariamente complejas a una velocidad adecuada y confirma la validez del cálculo acelerado para resolver los problemas científicos más acuciantes”, indica Steve Scott, director de tecnología del área de cálculo acelerado en la GPU de Nvidia.
“Sencillamente no se pueden conseguir esos niveles de rendimiento, eficiencia energética y reducción de costes con las arquitecturas convencionales basadas en la CPU. La aceleración del cálculo es la fórmula más eficaz y realista de conseguir niveles de rendimiento a exaescala en el plazo de una década”, añade.
El Laboratorio Nacional de Oak Ridge, que forma parte de la red de laboratorios de investigación del Departamento de Energía de Estados Unidos, gestiona Titán como un sistema de ciencia abierta.
De este modo, el superordenador está disponible para investigadores de las universidades, laboratorios del gobierno e industrias que necesiten a Titán para modelar fenómenos físicos y biológicos.
Fue hace tres años, el momento en que Oak Ridge decidió actualizar Jaguar, cuando comenzó el desarrollo de Titán. La actualización incorpora la aceleración de las GPUs Tesla K20.
“La ciencia y la tecnología siempre han sido nuestro principal objetivo y Titán es una herramienta revolucionaria que permitirá a los investigadores de todo el mundo aprovechar el cálculo acelerado en la GPU para hacer descubrimientos asombrosos”, afirma Jeff Nichols, director asociado de informática y ciencias computacionales del Laboratorio Nacional de Oak Ridge.
“La aceleración de las nuevas GPUs Tesla ofrecen el rendimiento y la eficiencia energética necesarios para que Titán pueda alcanzar niveles de rendimiento sin precedentes, sin consumir la energía equivalente a una ciudad pequeña”, concluye.
Nvidia da potencia al supercomputador Titán
El superordenador tiene una capacidad de más de 20 petaflops e incorpora más de 18.000 GPUs Tesla K20