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El Banco Central de Paraguay (BCP) acaba de recibir, por parte de la firma Aceco TI, la certificación de Sala Cofre para su nuevo centro de cómputos de contingencia, ubicado en las afueras de la ciudad de Asunción. Se trata del primer data center de este tipo en dicho país, frente a las más de 260 certificaciones que ya existen en el resto de América Latina y las más de 2.100 que hay en el mundo.

El proyecto abarcó la reingeniería completa de los dos data centers, el primario y el de contingencia, para poner en marcha el Sistema Nacional de Pagos (SNP), que entra en vigencia en septiembre. La infraestructura debe soportar las transacciones de órdenes de pago, con la liquidación bruta en tiempo real, y la depositaria de valores.

El sistema de pagos, que está destinado a facilitar las transacciones dentro del sistema financiero mediante la transmisión de información en línea y en tiempo real, apunta a triplicar el número de operaciones digitales y aumentar la seguridad de todo tipo de compras, pagos de salarios y a proveedores. Con la implementación de este sistema, el proceso de transacción entre cuentas se podría realizar en sólo 3 segundos, agilizando todos los procedimientos requeridos que, en la actualidad, demoran de 48 a 72 horas.

La entidad invirtió más de 3 millones en el aplicativo del SNP, el hardware asociado y la construcción del sitio de contingencia, que resguarda los informes financieros del banco y de todo el sistema financiero nacional. Gustavo Gaona, gerente de TI del BCP, afirmó: “Esta certificación otorgará a las personas la tranquilidad de que todos los datos de las operaciones financieras que se realicen en el país estarán debidamente protegidos”.

Carlos Morard, presidente de Aceco TI, agregó: “Este es uno de los casos en donde se destaca claramente la importancia de la sala cofre, ya que el Sistema Nacional de Pagos no puede fallar y, para ello, el banco debe asegurar la continuidad operativa permanente de su data center. La instalación arranca desde los 50 KW y es escalable hasta los 150 KW, pero lo importante es la criticidad que tiene este data center en particular para todo el sistema financiero paraguayo. Este es uno de los casos en donde el retorno de la inversión queda justificado desde el primer día”.

La importancia de la sala cofre

Internamente, el proyecto fue liderado por Rolando Arréllaga, miembro del directorio del BCP. La sala cofre es de tecnología modular, una de las más avanzadas para data centers, y es certificable para garantizar la protección de activos de información. La misma permite la ejecución de un plan de normalidad en caso de desastres, al garantizar la integridad de los datos.

La certificación mundial de las salas cofre se expidieron luego de pasar unos tests que comprobaron su resistencia a desastres naturales, así como al fuego, calor, humedad, polvo, agua, de la misma manera puede aguantar una explosión, con bombas expansivas y balística con municiones de guerras.
 
La política de seguridad corporativa tiene como primer objetivo de protección la capacidad de escape de vidas humanas; sin embargo, la prioridad siguiente es salvaguardar los datos informáticos a través de salas cofre que garantizan la seguridad físico-ambiental del lugar. La seguridad informática exige que, en los lugares donde haya activos de información crítica y sensible, se impida no solamente el paso de agentes agresivos, sino que se mantenga la estabilidad ambiental del data center.
 
Este sistema puede medir la temperatura y humedad en caso incendio, al contrario del tradicional que se desconecta con el uso del matafuego. De esta manera, los sensores seguirán regulando la temperatura, evitando la pérdida de los equipos de hardware que se desintegran ante la exposición de 75º C de calor. El data center queda, así, protegido contra el fuego, explosiones (de 200 kilos de TNT, a una distancia de 40 metros), agua, polvo, gases corrosivos, acceso indebido, impacto de escombros (tres impactos de 200 kilos a 1,5 metros de altura) y pulsos electromagnéticos.

Concluyó Morard: “Este proyecto constituye todo un caso de referencia a nivel nacional. En un contexto mundial donde el costo del consumo energético es una preocupación central para muchos operadores de data centers, Paraguay tiene la particularidad de contar con sobreabundancia de oferta energética, que no puede “stockearse” y que, por ende, debe consumirse o exportarse.

“Esto constituye una ventaja diferencial importante que, de ser correctamente aprovechada, podría convertir a Paraguay en destino de nuevas inversiones en data centers. Para beneficiarse de esta oportunidad estratégica, antes debe trabajar arduamente en el despliegue y modernización de sus redes de telecomunicaciones y eléctrica, y formar recursos humanos de alta calidad”.