Cada vez son más las empresas que utilizan la nube, aunque muchas solo lo hacen para algunas áreas del negocio. Los beneficios son claros, pero la duda surge a la hora de elegir el tipo de nube más adecuado: nube pública, privada, híbrida, ¿cuál se adapta mejor a mis necesidades?
DCD>Argentina ha querido hacerse eco de estas cuestiones y presentará en su congreso del próximo 25 de abril el caso de éxito de EY, que desde hace unos años ha apostado por la nube híbrida para responder a las necesidades internas que tenía la compañía.
 
Este proyecto, que está liderado por Pablo Cebro, tiene carácter global y abarca nube pública, nube privada, monitoreo y storage, entre otros.
 
Con un equipo a su cargo de más de 200 personas distribuidas en diferentes países, Cebro apuesta por un futuro incierto para la nube privada y ve más posibilidades en la nube pública, sobre todo por el tipo de negocio al que se dedica EY.
 
Una sola empresa con datos en varios países
 
Óscar Schmitz, Executive Director de CXO Community, y ponente en DCD>Argentina, considera que hace unos años el centro de datos era el cerebro de las organizaciones, aunque el incremento del coste del TCO empresarial ha hecho que el cloud se convierta en una alternativa, aunque presenta algunos problemas como su adopción”.
 
Precisamente uno de los problemas que los usuarios ven en la nube es la seguridad de los datos. Su ubicación puede despertar recelos, ya que algunos clientes quieren que sus datos estén en su país y sean operados por compañías ubicadas allí. 
 
Aquí puede estar una oportunidad para la nube privada, sobre todo cuando el gobierno es el dueño de los datos y tiene que acatar determinadas leyes sobre confidencialidad de los datos.