Netflix, la popular plataforma de series y películas en streaming,  ha completado su traslado a la nube,  después de apagar su último data center y mover todos sus contenidos a Amazon Web Services (AWS), la nube pública de Amazon.

Anunciada en el verano de 2015, la mudanza es una decisión acertada para Netflix, ya que según los responsables de la compañía, los cloud services ahorran costes y son más fiables que sus anteriores data centers.

“Nos hace muy felices anunciar que a principios del mes de enero completamos la migración a la nube después de siete años de constante dedicación y trabajo”, como publicaba en un post Yuri Izrailevsky, vicepresidente de ingeniería cloud en Netflix

Desde Netflix creen que la necesidad de mudarse a la nube nació hace mucho tiempo, allá por 2008, cuando la compañía aún basaba su servicio en el DVD. Una anticuada infraestructura crítica provocó una caída en el servicio que mantuvo paralizado el envío de DVDs a los socios. Fue entonces cuando se dieron cuenta de la necesidad de renovar los data centers y actualizar el servicio dando el salto a la nube.

Gracias a la nube, Netflix ofrece contenido online a ocho veces más suscriptores que en 2008, con lo que eso supone en volumen de tráfico. “Hubiera sido imposible mantener este crecimiento exponencial  si todavía dependiéramos de nuestros propios data centers, la elasticidad de la nube nos permite manejar miles de servidores y petabytes de almacenamiento en cuestión de minutos, lo que permite esta vertiginosa evolución”, añadía Izrailevsky.

Netflix se ha introducido en 130 nuevos países en el último año, convirtiéndose en una productora y distribuidora global de televisión en Internet, sirviéndose de los AWS de Amazon.