Upslide, solución de gestión de contenido basada en la nube y diseñada para ayudar empresas del sector bancario, ha realizado un estudio sobre la que pone en evidencia un problema estructural en la banca de inversión: la infrautilización del software y la mala gestión tecnológica están generando un despilfarro millonario, incluso en un contexto de fuertes recortes presupuestarios.
A través de una investigación llevada a cabo con más de 600 profesionales de TI e innovación del sector bancario, Upslide ha constatado que el 68% de los responsables de tecnología en bancos de inversión consideran que una parte significativa del presupuesto asignado se está malgastando en herramientas tecnológicas que no se utilizan plenamente. Este problema se agrava en las instituciones con mayores presupuestos: el 45% de los encuestados con fondos superiores a los 12 millones de euros admite que hasta la mitad de ese dinero se pierde en software redundante o infrautilizado.
Esta situación se produce en un entorno en el que el 94% de los responsables de TI afirma enfrentarse a recortes presupuestarios este año, con un tercio reportando recortes de más del 20%. Estos ajustes financieros, motivados por la incertidumbre macroeconómica y geopolítica, amenazan con afectar directamente al rendimiento operativo y a la calidad del servicio al cliente, según señalan el 35% y el 43% de los encuestados, respectivamente.
Ante este panorama, las prioridades están cambiando. Más de la mitad de los encuestados afirma estar buscando acuerdos de nivel de servicio más exigentes con sus proveedores tecnológicos. El retorno de la inversión (ROI) se ha convertido en la métrica clave a la hora de seleccionar soluciones tecnológicas. Sin embargo, obstáculos como la falta de formación en el uso de las herramientas (68%) y los problemas de integración con los sistemas existentes (52%) dificultan la obtención de ese retorno esperado.
Julien Villemonteix, CEO de UpSlide, destaca que, aunque la industria comienza a recuperarse y el flujo de operaciones mejora, la confianza sigue siendo frágil, lo que obliga a una gestión más rigurosa del gasto tecnológico. Villemonteix subraya que, si bien la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial y la automatización ofrece ventajas competitivas claras, su implementación apresurada y sin una integración adecuada ha derivado en una utilización deficiente de los recursos.
El directivo propone una solución inmediata: optimizar el uso del software ya adquirido e integrarlo adecuadamente en los procesos existentes. A largo plazo, añade, será clave evaluar cuidadosamente el ROI y fomentar una mejor adopción de las soluciones SaaS, además de aprovechar el potencial de las API para construir ecosistemas tecnológicos más cohesivos.
Este informe refleja un reto crucial para la banca de inversión: innovar con inteligencia, evitando que la ambición tecnológica se convierta en un pozo sin fondo para los presupuestos de TI.
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