Microsoft ha inaugurado un prototipo de centro de datos en Wyoming (Estados Unidos) –del que se ha hablado mucho hasta la fecha– que extrae toda su energía de los desechos procesados en una instalación cercana de tratamiento de agua.
El centro de datos de 200 kW consiste en un contenedor (ITPAC) lleno de servidores, alimentado por una célula de combustible que puede generar 300 kW de energía, utilizando gas metano.
La célula de combustible para el proyecto ha sido desarrollada por FuelCell Energy, en Estados Unidos, mientras que Siemens ha proporcionado equipamiento especializado de monitorización de energía y controles ambientales.
La iniciativa tiene el apoyo de diversos partners de gobierno estatales y locales. Microsoft ya opera varios centros de datos en Cheyenne que alojan su plataforma Azure.
El olor de la victoria
El director general de Microsoft para investigación de data center, Christian Belady, propuso originalmente la idea en 2010. Su intención era ubicar centros de datos en proximidad a un vertedero o a una planta de tratamiento de agua y equiparlos con células de combustible, para liberar a las TI de los caprichos de la red eléctrica.
En un gesto simbólico, Microsoft organizó una ceremonia con “corte de cable” para anunciar que su prototipo es independiente de la red. La instalación, en Cheyenne, está cerca de la planta de recuperación de agua Dry Creek.
El proyecto utiliza biogás para alimentar los servidores. Durante el proceso de tratamiento, las bacterias anaeróbicas producen gases que normalmente son incinerados, mientras que el metano (CH4) es un gas de efecto invernadero 20 veces más potente que el CO2.
Los mismos gases pueden ser utilizados por una célula de combustible para una reacción electromecánica que produce calor y electricidad, y emite cantidades de óxido nítrico (NOx) y ácido sulfúrico (SOx).
Microsoft está utilizando esa célula de energía para operar un contenedor que aloja un cluster de computación de alto rendimiento, conectado al centro de supercomputación NCAR-Wyoming (NWSC).
La instalación servirá también como una base de investigación para tecnología de biogás y célula de combustible, en conjunto con la Universidad de Wyoming. Por otra parte, los kilovatios extra serán entregados de vuelta a la planta de tratamiento de agua para reducir su factura eléctrica.
Mientras que la energía de este sistema prototipo es limitada, ayudará a evaluar el potencial de la planta como una alternativa al modelo de data center tradicional.