Durante 2013, la región latinoamericana mostrará una disposición muy positiva hacia el colocation, impulsado además por el crecimiento general de la tecnología y una necesidad de mejorar la eficiencia y reducir los costes, especialmente en ciudades como Sao Paulo, Río de Janeiro, México DF, Buenos Aires y Bogotá. Esto es lo que se desprende del informe Colocation en Latinoamérica, publicado por DCD Intelligence, la división de estudios de mercado de DatacenterDynamics.
Si bien la región ha sido testigo del crecimiento del mercado de colocation en los últimos años, en el informe se identifican algunos temas que deben ser abordados. Por ejemplo, el suministro de electricidad en algunos de los principales países es un serio problema tanto por el coste como, más importante aún, por la disponibilidad. La incertidumbre económica que existe en otras partes del mundo ha afectado al crecimiento en estos países, más estrechamente vinculados a las economías occidentales, y en algunas zonas el suministro de red ha obstaculizado el crecimiento de los data center en general. A diferencia de sus homólogos en Asia Pacífico, los gobiernos de la zona latinoamericana todavía no se han involucrado en el mercado de colocation desde un punto de vista de inversión o incentivos y ello puede contribuir a una sorprendente falta de crecimiento en las inversiones en el mercado por parte de empresas de fuera de la región.
Sin embargo, el panorama es alentador y es probable que la región en su conjunto y algunos países en especial, estén listos para acoger nuevos participantes en el campo de colocation ya que la demanda por sus servicios es elevada si bien la previsión de instalaciones, aunque creciente, puede que no esté a la altura de dicha demanda.
En el informe se presenta Brasil como el primer país de la región que se centra en los mega Data centers, mientras Colombia ha recibido el mayor número de participantes nuevos en el campo de colocation. Actualmente, Perú se encuentra frenado por el coste de la energía y una red de fibra impredecible y en Argentina hay un problema con el acceso a los bienes de capital, y el entorno empresarial general tiene cierto impacto sobre el crecimiento del colocation.