La Costa del Sol siempre ha sido conocida internacionalmente por su atractivo turístico. El clima y la gastronomía hacen las delicias de cuantos acuden a Málaga pero ahora hay un nuevo incentivo, algo diferente quizás, pero interesante. Sí, hablamos de los centros de datos, y es que según el índice Power and Place elaborado por la consultora Savills, la provincia andaluza se ha situado como la tercera ciudad del sur de Europa con mayor potencial para desarrollar nuevos centros de datos. Málaga ocupa además el puesto 11 entre 54 mercados internacionales, por delante de Madrid, Lisboa, Zúrich o Nueva York.

El estudio analiza no solo la demanda existente, sino la capacidad real de cada mercado para incorporar nueva infraestructura digital en un contexto marcado por el crecimiento de la inteligencia artificial. Para ello, evalúa cuatro ámbitos: energía; agua y clima; conectividad y entorno económico; y viabilidad de desarrollo.

Málaga destaca especialmente por la disponibilidad de capacidad eléctrica y el coste de la energía, dos factores que se han convertido en elementos críticos para los proyectos de centros de datos de nueva generación. Según Savills, tanto Málaga como Madrid cuentan actualmente con condiciones favorables de acceso a la red y con políticas urbanísticas que facilitan este tipo de desarrollos.

Energía y conectividad, entre sus principales ventajas

La posición de Málaga se beneficia también del contexto energético español. España cuenta con costes eléctricos competitivos frente a otros mercados de Europa Occidental, una elevada participación de renovables en su mix energético y una posición de exportador neto de electricidad. A esto se suman unos costes de construcción inferiores a los de buena parte de los mercados comparables.

Málaga obtiene incluso una mejor valoración que Madrid en algunos parámetros. Savills apunta a unas temperaturas estivales ligeramente más moderadas y a una menor presión sobre la demanda eléctrica local debido al menor tamaño del mercado, factores que pueden facilitar la disponibilidad de capacidad para nuevos proyectos.

La conectividad es otro de los elementos que contribuyen a su atractivo como nodo digital. La ciudad cuenta con un ecosistema tecnológico consolidado en torno a Málaga TechPark, que en los últimos años ha incorporado nuevas iniciativas vinculadas a la inteligencia artificial, los semiconductores y la infraestructura digital.

Un mercado que ya atrae grandes proyectos

El posicionamiento de Málaga llega acompañado de inversiones concretas. En mayo, la Junta de Andalucía declaró de interés estratégico el proyecto de Meridian Data Centers, vinculado a Saltburn Holding, que contempla una inversión superior a 1.200 millones de euros en la ampliación de Málaga TechPark. La instalación tendrá una capacidad prevista de 100 MW de potencia IT y 150 MW de consumo eléctrico y estará orientada a cargas de IA, cloud y procesamiento de datos.

También Templus prevé ampliar su centro de datos del Parque Empresarial Guadalhorce hasta alcanzar los 3 MW en 2027, mientras que Unicaja trabaja en un nuevo centro de proceso de datos asociado a su estrategia tecnológica en Málaga TechPark.

Sin embargo, el informe de Savills también identifica retos relevantes, especialmente en materia de agua y temperaturas máximas durante el verano. Son factores cada vez más importantes para las instalaciones de alta densidad, debido al impacto de los sistemas de refrigeración sobre el consumo hídrico y energético.

La situación refleja un cambio en el mapa europeo de centros de datos: ante las restricciones de energía, agua, suelo y capacidad de desarrollo que afectan a algunos hubs tradicionales, los operadores están ampliando la búsqueda hacia mercados secundarios capaces de ofrecer capacidad para crecer.

En este escenario, Málaga se perfila como uno de los mercados emergentes del sur de Europa, junto a Oporto y Marsella, con potencial para captar una nueva generación de infraestructura digital impulsada por el crecimiento del cloud y la inteligencia artificial.