La Universidad de Stanford en colaboración con TSO Logic, proveedor de herramientas analíticas de data center, y la firma consultora de TI Anthesis Group, ha realizado un estudio donde señala que existen 10 millones de servidores físicos en todo el mundo desplegados dentro de data centers que en realidad no se usan. El informe habla de este tipo de servidores en reposo como “comatosos”.
Los resultados apoyan la investigación anteriormente realizada por el Uptime Institute donde aproximadamente un 30% de servidores desplegados en el mundo no han entregado información o servicios de computación en los últimos seis meses. Además, los 10 millones estimados de servidores comatosos se traducen en unas pérdidas de 30.000 millones de dólares a nivel global en capital del data center que está en reposo (asumiendo un coste medio por servidor de 3.000 dólares, ignorando tanto los gastos de capital de infraestructura como el coste de las operaciones).
Jonathan Koomey, investigador en la Universidad de Stanford y reponsable del estudio, afirma que las organizaciones de TI tienen que eliminar cuanto antes todos los silos de gestión dentro de la organización. La falta de comunicación entre equipos tiene como consecuencia el despliegue de infraestructura de TI que finalmente se desperdicia.
Koomey destaca que en el siglo 21, cada compañía es una empresa de TI, pero se presta poca atención a las ineficiencias de TI. Eliminar los data centers en reposo puede dar como resultado reducciones a escala de gigavatio en la carga global de TI.
Según el CEO de TSO Logic, Aaron Rallo, la razón primaria de que haya tanta capacidad de servidores en reposo se debe a que las organizaciones de TI no tienen buenas herramientas analíticas, y como resultado no tienen visibilidad de qué recursos consumen sus aplicaciones.
Peor aún, afirma Rallo, es que muchas organizaciones de TI sobreprovisionan su capacidad de servidor porque se basan en proyectos proporcionados por los negocios. Así, se pagan los servidores años antes de que realmente se necesiten utilizando presupuestos de capital. Las proyecciones fijadas, no obstante, raramente se cumplen en términos de capacidad de TI requerida.
Rallo señala que las organizaciones tienen que racionalizar sus porfolios de aplicaciones y mapear el uso exacto de cada servidor para el proceso de negocio específico que permite.
Si no se hace ningún esfuerzo en este sentido, solo es cuestión de tiempo el que las organizaciones de TI pierdan el control de sus data centers, concluye Koomey.
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