Según estima la firma de análisis de mercado Canalys, la región EMEA deberá enfrentarse durante la próxima década a importantes desafíos para responder a los crecientes requerimientos energéticos de los centros de datos.
La combinación de racks de servidores, salas de servidores y data centers de todos los tamaños –pequeños, medianos y grandes– supone el 1% de todo el consumo de electricidad y el 5% del uso de electricidad comercial en la región, apunta Canalys.
La compañía también predice que el uso en todas estas instalaciones será un 15% mayor para 2016, impulsado especialmente por un incremento del 40% en el consumo de centros de datos de gran tamaño. No obstante, algunos países están mucho mejor preparados que otros para hacer frente a esta demanda creciente. Los vendors, los proveedores de servicios y los clientes, por tanto, deberán evaluar sus opciones de localización cuidadosamente.
“La virtualización y las tecnologías de aceleración de cargas de trabajo, así como el creciente ancho de banda, permiten a las organizaciones invertir en centros de datos situados más allá de sus tradicionales fronteras geográficas. A medida que esta tendencia continúa y la necesidad de proximidad de servidores disminuye, los riesgos y los costes de provisión de energía se convierten en factores clave a la hora de determinar las mejores localizaciones para estos data centers”, indica Alex Smith, analista sénior de Canalys.
“Dependiendo de las políticas de responsabilidad social corporativa tanto de los proveedores como de los clientes, el uso de recursos renovables y sostenibles para la generación de electricidad también serán elementos cada vez más importantes en el proceso de toma de decisiones”, añade Smith.
Las compañías que construyen y utilizan centros de datos buscarán oportunidades para sacar provecho de suministros de energía más verde y a un precio más bajo, siempre y cuando la legislación relativa a las restricciones en el movimiento de datos permita esa libertad.
“Muchos países continúan dependiendo fuertemente de combustibles fósiles, a menudo precedentes de regiones políticamente inestables. La presión para responder a los objetivos de reducción de emisiones, especialmente en Europa, obligará a grandes plantas de combustión a dejar de dar servicio o a readaptarse”, añadió Matthew Ball, director de servicios empresariales de Canalys.
“Los proveedores deberían tener como objetivo ser los mejores en minimizar el consumo de electricidad en el data center y en proveer soluciones para monitoreo continuo y optimización de recursos. La cuestión de los riesgos energéticos y su impacto en las operaciones de data center empeorarán, a medida que el consumo incrementa a una velocidad mayor que la producción”, concluyó Ball.
Los riesgos y costes energéticos darán forma al segmento de data centers
El consumo en los centros de datos de gran tamaño se incrementará un 40% hasta 2016 en EMEA, establece Canalys