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Jones Lang LaSalle ha publicado su décimo barómetro de data centers europeos, que muestra perspectivas positivas para el mercado en EMEA. El informe advierte, sin embargo, de que el incremento en el consumo industrial de energía tradicional significa que no se están siguiendo las políticas modernas que ponen cada vez mayor énfasis en las energías renovables.

Se trata de la primera vez que el barómetro de Jones Lang LaSalle ha examinado cómo impactarán el suministro energético y las regulaciones al sector del data center.

Según el informe, dos tercios de los encuestados clasifican el suministro energético como su consideración número uno a la hora de escoger un nuevo data center. Asimismo, la energía nuclear es considerada en Europa como la fuente de producción energética más importante hasta 2020, desbancando al gas de los primeros puestos de la lista.

El informe cita algunos ejemplos innovadores de uso de energía en el data center, especialmente en América. Entre ellos se incluye el data center de Microsoft ubicado cerca de un vertedero en Wyoming para utilizar gas metano. Asimismo, Google ha elegido estratégicamente sus data centers de Oklahoma y de Iowa para poder beneficiarse directamente de la producción de una granja eólica.

“Cuanto más entiende la industria del data center las dinámicas y cambios del mercado energético, más estrechamente puede alinearse para conseguir sus propios objetivos. Su éxito continuado está íntimamente vinculado a su capacidad de obtener una solución energética fiable y rentable”, explicó David Willcocks, director del equipo de data center de Jones Lang LaSalle.

“La cuestión más notable son las implicaciones de coste de reemplazar infraestructura energética obsoleta y poco ecológica. Todo ello tendrá un impacto sobre la competitividad de un país frente a sus vecinos europeos, al competir por la atención de grandes requerimientos de data center”, añadió.

“Si bien hay casos de centros construidos cercanos a formas renovables de energía, los encuestados no consideran la proximidad a una fuente de energía renovable como importante en términos de localización. Esto es así porque todavía hay una demanda de centros de datos en grandes áreas urbanas o cerca de ellas, por razones que pueden incluir empleo, accesibilidad y acceso a una buena infraestructura de red, entre otras. La mayoría de data centers, por tanto, seguirán enfrentándose a las continuas dificultades de accesibilidad a un suministro eléctrico más barato y seguro”, agregó Willcocks.

La encuesta de Jones Lang LaSalle descubrió también que los proveedores de colocation, de TI y los carriers continúan siendo optimistas. Tres cuartas partes esperan expandir su porfolio “in house” en el próximo año.

De forma alentadora, la encuesta de este año recogió de nuevo una caída en el número de personas que reducirán su espacio de data center “in house”, con una cifra del 3%.

Mientras que hubo una caída en términos de expectación de la expansión de espacio gestionado por “terceras partes”, de una de cada cuatro a una de cada tres personas, es todavía superior la media a largo plazo registrada desde que la encuesta comenzó en 2009.

Los desarrolladores y los inversores están mostrando un optimismo creciente, puesto que cerca de dos tercios de los encuestados esperan expandir el tamaño de su espacio de suelo técnico.

El informe fue realizado por iX Consulting y recopila la respuesta de 74 localidades de 28 países en Europa, lo que representa casi millón y medio de metros cuadrados de espacio técnico.