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Tras el terremoto de 8,9 grados de magnitud de la semana pasada –que afectó a casi toda la costa noreste de Japón y provocó un tsunami devastador-, han sido pocas las noticias sobre importantes paradas del servicio en centros de datos. El desastre, sin embargo, ha causado daños considerables en la infraestructura en la que se basan los CPDs para continuar con la prestación de servicios: la electricidad y las redes.

Las plantas de energía en la región afectada resultaron dañadas, según diversos informes así como múltiples sistemas de red de cable submarino. Múltiples empresas de servicios eléctricos han puesto en marcha planes para realizar cortes de luz intermitentes, durante los cuales los centros de datos pueden ser alimentados por generadores diesel de respaldo. Daños en la infraestructura de redes han ralentizado la conectividad en algunos casos, pero al ser la infraestructura redundante, no se ha reportado ninguna pérdida completa de conectividad.

Equinix, proveedor de colocation a nivel global, lanzó un comunicado el domingo advirtiendo de que sus dos centros de datos en Tokyo estaban operando normalmente. Kei Furuta, director general de Equinix Japón, señaló que las instalaciones estaban funcionando con electricidad de la red eléctrica general pero que existía preocupación por los cortes de energía en la región de Kanto.

“Hemos alimentado a plena carga los generadores en nuestros centros de datos de Tokio, lo que proporcionará energía eléctrica de emergencia en caso de interrupción de la energía", dijo Furuta. "Podemos mantener nuestros centros de datos de Tokio en marcha y funcionando de forma normal."

Mientras que el suministro de fuel de la propia instalación puede mantener a los data centers funcionando durante los apagones de electricidad de las empresas de energía, existe la inquietud por saber si habrá una distribución de fuel fiable una vez que los suministros del operador se terminen. Una fuente que prefirió mantener el anonimato señaló a DatacenterDynamics que al menos un gran proveedor de telecomunicaciones había reportado problemas a la hora de acceder al combustible diesel en el área de Tokyo.

Apagones intermitentes


Furuta afirmó que el Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI) del país está trabajando para priorizar el suministro de energía a los centros de datos, considerándolo crítico para ofrecer información y mantener las telecomunicaciones.

METI emitió un comunicado el domingo, diciendo que las centrales eléctricas operadas por Tokio Electric Power Company (TEPCO) y Tohoku Electric Power Company habían sido "seriamente dañadas". La declaración continuaba explicando que era improbable que se restaurara una “capacidad adecuada” en los próximos días, con una alta posibilidad de que se produjera un apagón de gran escala.

Para evitar interrupciones a gran escala, TEPCO puso en marcha un plan de apagones intermitentes el martes, 15 de marzo. El plan consistía en interrupciones del servicio en bloques de varias horas en cinco regiones. El proveedor de energía contempla planes similares para todos los días hasta el viernes, 18 de marzo. Tohoku Electric informa de la adopción de medidas similares.

Al igual que Equinix, la empresa de Servicios Web de Amazon, que recientemente anunció la expansión de su infraestructura física en Tokio, también publicó un comunicado señalando que su plataforma en la nube se había salvado del desastre. "El servicio en la región de Tokio no se ha visto afectada por los terremotos o el tsunami", escribió el representante de Amazon en un comunicado enviado por correo electrónico.

El portavoz de IBM, Douglas Sheldon, afirmó que los centros de datos de la compañía en Japón no habían experimentado "interrupciones graves importantes". Sheldon declinó comentar los planes de la compañía para garantizar el suministro adecuado de combustible del generador en caso de apagones prolongados.

Al respecto de las noticias sobre cables submarinos dañados, Furuta de Equinix aseguró que en vez de ir desde Japón a EE.UU. directamente, el tráfico de red podía ser desviado a la UE antes de ser enviado a los EE.UU.

“La red está degradada pero la conectividad todavía puede garantizarse en los peores escenarios si se ha planificado correctamente. Desde el terremoto de 2006 en Japón, los operadores han construido más y más redundancia en el sistema de cableado submarino. Por lo tanto, se ha producido un menor impacto que el que vimos en 2006”.

Se refería al terremoto de magnitud 7.1 que azotó la costa de Taiwán en diciembre de 2006, dañando los cables submarinos y causando interrupciones en las comunicaciones de todo Asia Oriental, según una información de The Register.

Martin Levy, director de estrategia de IPv6 en Hurricane Electric, proveedor de servicios de colocación y conectividad a nivel global, señaló que una de las rutas de la red de la compañía en Asia se redujo, pero que la red estuvo en pleno funcionamiento debido a la redundancia de vías.

"Estamos en pleno funcionamiento, pero no tan óptimo como nos gustaría", escribió Levy en un correo electrónico."Tal es la naturaleza de las rotura del cable y el por qué de invertir en redundancia. Parece que ningún operador se ha librado de esta (situación)"