Los investigadores de IBM han mostrado el primer transistor con una longitud de canal sub-10nm, superando los mejores dispositivos basados en silicio a esta escala, según indica la compañía.
Aunque ya está siendo considerado en aplicaciones que van desde células solares hasta pantallas, se espera que los ordenadores de la próxima década utilicen transistores con una longitud de canal por debajo de 10 nm, una escala a la que la tecnología de silicio tradicional tendrá dificultades para llegar, incluso con arquitecturas avanzadas. Los nanotubos de carbono con escala inferior a 10 nm son un cambio radical para aplicaciones futuras en la tecnología.
A menudo asociada con la creciente velocidad de conmutación, esta innovación demuestra por primera vez que los nanotubos de carbono pueden proporcionar un excelente comportamiento en dispositivos escalados de forma extrema.
IBM ha desvelado varios descubrimientos sorprendentes que podrían conducir a mayores avances en el desarrollo de chips más pequeños, rápidos y potentes.
Durante más de 50 años, los procesadores han crecido en potencia y disminuido en tamaño a una velocidad imparable. Sin embargo, los diseñadores de chips se están enfrentando a limitaciones físicas con la ley de Moore, deteniendo el ritmo de la innovación.
Con todo el equipamiento electrónico construido en tecnología CMOS, hay una necesidad urgente de nuevos materiales y diseños de circuitos compatibles con este proceso a medida que la tecnología se acerca a los límites de escalabilidad de los transistores de silicio.
Tras años de avances físicos clave conseguidos únicamente en laboratorios, los científicos de IBM han integrado con éxito el desarrollo y la aplicación de nuevos materiales y de arquitecturas lógicas en obleas de 200 mm de diámetro (ocho pulgadas). Estos avances podrían proporcionar una nueva base tecnológica para la convergencia de la computación, la comunicación y la electrónica de consumo.
Memoria Racetrack
Junto a estos avances en los procesos de manufactura, IBM ha mostrado también sus memorias Racetrack, que combinan los beneficios de los discos duros magnéticos y las memorias de estado sólido para superar los desafíos de las demandas de memoria.
Los investigadores de IBM han proporcionado detalles sobre la primera memoria Racetrack integrada con tecnología CMOS en obleas de 200 mm, lo que pone fin a siete años de investigaciones.
Este desarrollo establece las bases para futuras mejoras en la densidad y fiabilidad de las memorias Racetrack, y podría conducir a un nuevo tipo de computación que permita acceder en menos de una millonésima parte de segundo a cantidades masivas de información almacenada.
Grafeno
El primer dispositivo de grafeno compatible con CMOS puede conllevar progresos en las comunicaciones inalámbricas y permitir nuevos dispositivos de alta frecuencia, que pueden trabajar bajo temperaturas adversas y condiciones de radiación en áreas como las de aplicaciones de seguridad y médicas.
El circuito de grafeno funciona hasta a 5 GHz hasta los 200 grados Celsius. Aunque la estabilidad térmica aún necesita ser evaluada, estos resultados son prometedores para poder utilizar circuitos de grafeno en ambientes de altas temperaturas.
Los científicos de IBM crean una nueva lógica
La arquitectura de nanotubo por debajo de los 10 nm y los desarrollos de memorias Racetrack son los últimos anuncios de la compañía