El crecimiento de los centros de datos en Paraguay podría acelerar el uso interno de la energía que el país recibe de la central hidroeléctrica binacional de Itaipú y reducir el excedente que tradicionalmente vende a Brasil.
La expansión del consumo eléctrico paraguayo coincide con el anuncio de un proyecto de computación de alto rendimiento impulsado por la estadounidense Crusoe y la paraguaya Araico. La primera fase está prevista para mediados de 2027, con una capacidad de tecnología de la información (TI) de hasta 106 MW y una posible ampliación a largo plazo hasta 280 MW.
Según el análisis de la publicación brasileña MegaWhat, si el proyecto alcanza esa escala y opera de forma continua, su demanda podría equivaler a cerca del 23,5% de la energía excedentaria de Itaipú que Paraguay envió a Brasil en 2025.
La central de Itaipú cuenta con 14.000 MW de potencia instalada. El Tratado de Itaipú reconoce a Paraguay y Brasil el derecho a la mitad de la energía generada, aunque Paraguay históricamente ha consumido menos de la parte que le corresponde y ha cedido el excedente a Brasil bajo las condiciones acordadas entre ambos países.
Crusoe y Araico desarrollarán el campus junto a Itaipú
El proyecto se ubicará cerca de una subestación de Itaipú en Paraguay. Araico asumirá el desarrollo local y la infraestructura del terreno, mientras que Crusoe gestionará y operará los equipos informáticos destinados a su plataforma de servicios de nube.
Araico también promueve Iguazú AI City, un campus de centros de datos en Alto Paraná para el que ha anunciado inversiones previstas de US$ 12.000 millones durante sus primeros tres años. No obstante, esta cifra corresponde a ese desarrollo más amplio y no debe atribuirse automáticamente al proyecto conjunto con Crusoe.
Implicaciones para Brasil y el mercado eléctrico regional
La reducción del excedente de Itaipú puede tener consecuencias para el suministro brasileño. Aunque Brasil dispone de otras fuentes de generación, la energía de la central contribuye a cubrir la demanda, incluidos periodos de mayor consumo cuando disminuye la generación solar.
El cambio también coincide con una modificación prevista en las condiciones de comercialización: a partir de 2027, Paraguay deberá contratar la potencia necesaria para su propio consumo y podrá vender en el mercado brasileño la energía que no utilice bajo un nuevo marco acordado por ambos países.
La energía, un factor estratégico para la expansión digital
Paraguay puede convertir su generación hidroeléctrica en una ventaja para atraer infraestructura de IA y computación de alto rendimiento, pero la disponibilidad de electricidad competitiva no es ilimitada. La escala final de los proyectos, su consumo efectivo y la planificación del sistema eléctrico determinarán cuánto margen queda para nuevas cargas sin comprometer las exportaciones ni otros usos industriales.
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