En los últimos meses han sido varios los estudios elaborados a nivel internacional que han puesto de relieve el elevado interés y ritmo de adopción del cloud computing en Latinoamérica. Por poner un par de ejemplos, ISACA –organización sin ánimo de lucro que reúne a más de 86.000 profesionales de las TI en todo el mundo, elaboró a comienzos de año una encuesta en la que más de un tercio de las organizaciones en Latinoamérica declararon su intención de usar el cloud computing en 2010. La cifra fue superior a la registrada en los sondeos efectuados en Norteamérica y Europa, donde sólo un 25% y un 18% de las instituciones, respectivamente, preveían su uso durante el mismo periodo.
En agosto, la compañía de software de gestión Spiceworks publicó asimismo un informe en el que advertía que las pymes de América Latina están abriendo camino a la hora de adoptar los servicios de cloud computing, ya que un 41% afirmó estar adoptando el cloud, frente al 24% de Norteamérica o el 19% de Europa.
En estas cifras, no obstante, pudo estar influyendo el grado de conocimiento sobre el significado de esta tecnología. Así, Carlos Rodríguez, gerente de desarrollo de negocios para arquitecturas de centros de datos de Cisco para America Latina, señala que durante el último año la compañía ha llevado a cabo una labor de sensibilización, tratando de informar a las compañías de que el cloud computing no puede ser una realidad sin evaluar la infraestructura que se tiene.
“Muchas veces existe el malentendido en el mercado de que para llegar al cloud computing basta con virtualizar los servidores, con lo que ya podría ofrecer un servicio en la nube que sea autogestionado, instalable y entregable bajo demanda. Y esto no es cierto”, apunta el directivo.
“Nos hemos encontrado con que, en algunos casos, cuando los clientes han asumido dicha afirmación como una verdad y han ido virtualizando servidores sin tener en cuenta la infraestructura de red que conectará las máquinas, el servicio que ofrecen resulta ser muy pobre. Inclusive el nivel operativo se convierte en un dolor de cabeza en lugar de en un alivio, que era exactamente lo que prometían la virtualización y los servicios cloud computing”.
Rodriguez no se atreve, no obstante, a dar un porcentaje sobre qué centros de datos están listos para dar los servicios de cloud, principalmente porque no existe una métrica que defina qué es estar preparado y que no. “Ni siquiera la industria nos hemos puesto de acuerdo en decir qué necesita un centro de cómputos virtualizado”.
Sí que señala algunos elementos esenciales y otros recomendables a la hora de migrar de un sistema tradicional –donde cada aplicación corre sobre un servidor único- a entornos virtualizados, el primer paso hacia el esquema cloud computing. “Si antes tenía un servidor que intercambiaba datos a una tasa de, digamos, 200 a 300 megabits por segundo, ahora que voy a tener 40 ó 60 aplicativos dentro de esta misma máquina, el tráfico se va a incrementar notablemente”, asegura Rodríguez.
Por este motivo es muy importante contar una infraestructura de red que soporte 10 Gb Ethernet.
“En este orden de cosas, hemos visto un crecimiento muy importante en la entrega de nuestros productos de 10 Gb Ethernet en los centros de datos. Para dar una idea de su magnitud, comparado con nuestro año fiscal 2009 –agosto 2008 a agosto 2009-, en el año fiscal 2010 crecimos un 156% en esta línea de productos que entrega 10 Gb Ethernet para la interconexión de servidores virtualizados”.
También se empiezan a ver los primero síntomas de adopción de otras tecnologías que facilitan la entrega de servicios en la nube, como es la convergencia a través de Fiber Channel over Ethernet, aunque en este caso sólo un 5 a 10% de los clientes comienzan a implantar soluciones FCoE.
Aunque no se puede evaluar con datos ciertos hasta qué punto está Latinoamérica preparada para la adopción del cloud computing, sí se detectan ciertas señales.
Como señalábamos más arriba, la virtualización es la puerta de entrada –aunque no el fin último- para lograr la entrega de servicios de cloud computing. Por tanto, y atendiendo a las cifras presentadas por la consultora IDC, “ellos dicen que en el año 2009, el 10% de los servidores nuevos que se despachaban en América Latina tenían alguna componente de virtualización. Esto puede dar una idea de que aproximadamente el 10% de los nuevos servidores va a encaminarse a la entrega de servicios en la nube, con una curva de proyección muy grande, en torno al 15%”.
“También nuestra práctica de data center virtualizado ha crecido alrededor del 46% año sobre año. Por tanto, hay ciertas métricas que hacen pensar que Latinoamérica está adoptando el concepto de virtualización y lo está extendiendo a entregar servicios de cloud computing de forma acelerada”.
Prueba también de esta onda expansiva imparable es la oferta de los proveedores de servicio, que se han estado preparando en los últimos años con infraestructuras para empezar a ofrecer en 2010 servicios como Infraestructure as a Service, Platform as a Service, etc.
Es el caso de Entel que, tras construir un centro de datos con una superficie proyectada en varias fases de hasta 8.000 metros cuadrados, ha comenzado a ofrecer Servidores Virtuales On-demand, entre otros servicios. Para Carlos Rodríguez, una vez que los proveedores incumbentes –los llamados challengers- apuestan por el cloud, significa que es una tendencia “que no puede echarse atrás”.
En agosto, la compañía de software de gestión Spiceworks publicó asimismo un informe en el que advertía que las pymes de América Latina están abriendo camino a la hora de adoptar los servicios de cloud computing, ya que un 41% afirmó estar adoptando el cloud, frente al 24% de Norteamérica o el 19% de Europa.
En estas cifras, no obstante, pudo estar influyendo el grado de conocimiento sobre el significado de esta tecnología. Así, Carlos Rodríguez, gerente de desarrollo de negocios para arquitecturas de centros de datos de Cisco para America Latina, señala que durante el último año la compañía ha llevado a cabo una labor de sensibilización, tratando de informar a las compañías de que el cloud computing no puede ser una realidad sin evaluar la infraestructura que se tiene.
“Muchas veces existe el malentendido en el mercado de que para llegar al cloud computing basta con virtualizar los servidores, con lo que ya podría ofrecer un servicio en la nube que sea autogestionado, instalable y entregable bajo demanda. Y esto no es cierto”, apunta el directivo.
“Nos hemos encontrado con que, en algunos casos, cuando los clientes han asumido dicha afirmación como una verdad y han ido virtualizando servidores sin tener en cuenta la infraestructura de red que conectará las máquinas, el servicio que ofrecen resulta ser muy pobre. Inclusive el nivel operativo se convierte en un dolor de cabeza en lugar de en un alivio, que era exactamente lo que prometían la virtualización y los servicios cloud computing”.
Rodriguez no se atreve, no obstante, a dar un porcentaje sobre qué centros de datos están listos para dar los servicios de cloud, principalmente porque no existe una métrica que defina qué es estar preparado y que no. “Ni siquiera la industria nos hemos puesto de acuerdo en decir qué necesita un centro de cómputos virtualizado”.
Sí que señala algunos elementos esenciales y otros recomendables a la hora de migrar de un sistema tradicional –donde cada aplicación corre sobre un servidor único- a entornos virtualizados, el primer paso hacia el esquema cloud computing. “Si antes tenía un servidor que intercambiaba datos a una tasa de, digamos, 200 a 300 megabits por segundo, ahora que voy a tener 40 ó 60 aplicativos dentro de esta misma máquina, el tráfico se va a incrementar notablemente”, asegura Rodríguez.
Por este motivo es muy importante contar una infraestructura de red que soporte 10 Gb Ethernet.
“En este orden de cosas, hemos visto un crecimiento muy importante en la entrega de nuestros productos de 10 Gb Ethernet en los centros de datos. Para dar una idea de su magnitud, comparado con nuestro año fiscal 2009 –agosto 2008 a agosto 2009-, en el año fiscal 2010 crecimos un 156% en esta línea de productos que entrega 10 Gb Ethernet para la interconexión de servidores virtualizados”.
También se empiezan a ver los primero síntomas de adopción de otras tecnologías que facilitan la entrega de servicios en la nube, como es la convergencia a través de Fiber Channel over Ethernet, aunque en este caso sólo un 5 a 10% de los clientes comienzan a implantar soluciones FCoE.
Aunque no se puede evaluar con datos ciertos hasta qué punto está Latinoamérica preparada para la adopción del cloud computing, sí se detectan ciertas señales.
Como señalábamos más arriba, la virtualización es la puerta de entrada –aunque no el fin último- para lograr la entrega de servicios de cloud computing. Por tanto, y atendiendo a las cifras presentadas por la consultora IDC, “ellos dicen que en el año 2009, el 10% de los servidores nuevos que se despachaban en América Latina tenían alguna componente de virtualización. Esto puede dar una idea de que aproximadamente el 10% de los nuevos servidores va a encaminarse a la entrega de servicios en la nube, con una curva de proyección muy grande, en torno al 15%”.
“También nuestra práctica de data center virtualizado ha crecido alrededor del 46% año sobre año. Por tanto, hay ciertas métricas que hacen pensar que Latinoamérica está adoptando el concepto de virtualización y lo está extendiendo a entregar servicios de cloud computing de forma acelerada”.
Prueba también de esta onda expansiva imparable es la oferta de los proveedores de servicio, que se han estado preparando en los últimos años con infraestructuras para empezar a ofrecer en 2010 servicios como Infraestructure as a Service, Platform as a Service, etc.
Es el caso de Entel que, tras construir un centro de datos con una superficie proyectada en varias fases de hasta 8.000 metros cuadrados, ha comenzado a ofrecer Servidores Virtuales On-demand, entre otros servicios. Para Carlos Rodríguez, una vez que los proveedores incumbentes –los llamados challengers- apuestan por el cloud, significa que es una tendencia “que no puede echarse atrás”.