América Latina se encuentra en una fase clave de expansión y modernización de su infraestructura digital submarina de cara a 2026, impulsada por la demanda de mayor capacidad, menor latencia y rutas resilientes para soportar el auge de la nube, la inteligencia artificial y el edge computing.
La región, que ya cuenta con más de 80 sistemas de cables submarinos conectados a sus costas, prepara una nueva ola de proyectos que diversifican trayectos y fortalecen la conectividad interregional e internacional. Según fuentes del sector, varios trazados existentes se acercan al fin de su vida útil, lo que acelera la necesidad de upgrades y despliegues frescos para absorber el crecimiento exponencial del tráfico de datos.
Infraestructura bajo presión
Los cables submarinos actuales enfrentan tensiones crecientes por la demanda de baja latencia en aplicaciones críticas, como streaming en 4K/8K, cargas de IA y servicios cloud de hyperscalers. Operadores y proveedores buscan reducir la dependencia de rutas indirectas vía Norteamérica, optando por trayectos directos que minimicen riesgos geopolíticos y mejoren la resiliencia. En este contexto, cabe destacar cómo la convergencia entre cables submarinos y centros de datos transforma las estaciones de aterrizaje (CLS) en hubs activos de interconexión y procesamiento.
Ejemplos claros incluyen la expansión de Cirion Technologies, que ha potenciado servicios de Landing Party en 15 puntos clave de Latinoamérica, ofreciendo desde cámaras de playa hasta conexiones de fibra de retorno y acceso 24/7 a centros de datos neutrales. Asimismo, V.tal planea nuevos despliegues en rutas latinoamericanas a corto y mediano plazo, enfocados en mercados emergentes.
Nuevos proyectos y rutas estratégicas
Entre los más destacados para 2026-2027 figura el cable Humboldt, primera conexión directa de Sudamérica con Asia-Pacífico, que unirá Chile (Valparaíso) con Australia vía Polinesia Francesa, con 14.800 km de longitud y capacidad de 144 Tbps. Liderado por Google y Desarrollo País de Chile en una joint venture 50-50 (Humboldt Connect), se espera su operación en 2026-2027, beneficiando también a Argentina, Brasil y Paraguay mediante extensiones terrestres.
Otro referente es EllaLink, el primer cable de alta capacidad directo entre Europa y Brasil (Fortaleza-Sines), con latencia inferior a 60 ms y 72 Tbps iniciales, que ya opera y se extiende hacia Guayana Francesa vía Splang, demostrando el valor de rutas transatlánticas independientes de EE.UU. Proyectos adicionales incluyen el primer cable salvadoreño de Liberty Networks (1.800 km en el Pacífico, inversión de 145 millones de dólares vía CAF, operativo en 2028) y la irrupción china en la región con nuevos sistemas que desafían la dominancia tradicional.
Convergencia con centros de datos
La integración de cables submarinos y data centers es una tendencia dominante, con CLS diseñadas como nodos de edge computing e interconexión. En Latinoamérica, Telefónica (vía Telxius) ha convertido Fortaleza en su hub principal para América, ampliando su red brasileña para soportar aterrizajes y procesamiento local. Cirion, por su parte, ofrece soluciones completas de hosting para equipos submarinos en sus CLS, conectados a data centers regionales de terceros.
Cabe destacar cómo estos modelos catalizan ecosistemas locales, como en Brasil y Chile, donde nuevos cables impulsan campus de datos sostenibles y neutrales. Ejemplos globales, como los de Equinix con EllaLink, se replican en la región para habilitar servicios de baja latencia desde el amarre hasta el usuario final.
Clave para el futuro digital
Hacia 2026 y los próximos años, los cables submarinos serán el pilar de la economía digital latinoamericana, absorbiendo el boom de datos y atrayendo inversiones en data centers e IA. Se espera que esta modernización posicione a la región como competidora global, con hubs como Chile, Brasil y Centroamérica liderando la resiliencia y la innovación. En un panorama competitivo, esta infraestructura determinará la capacidad de Latam para captar hyperscalers y fomentar un ecosistema digital sostenible.
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