La Comisión Europea, junto con las principales empresas tecnológicas de Europa, ha puesto en marcha el proyecto FI-WARE, que pretende construir una infraestructura abierta basada en la nube para el desarrollo y despliegue de aplicaciones y servicios web durante los próximos años. Con este objetivo, las especificaciones de las APIs de esta plataforma deben ser abiertas y libres de royalties.
FI-WARE es un proyecto que se desarrollará a lo largo de cinco años y que cuenta con la colaboración de 152 entidades públicas y privadas y una inversión de 600 millones de euros (financiada al 50% por la Comisión Europea y al 50% por grandes compañías como Telefónica, Thales, Siemens, Orange e IBM).
El proyecto se basa en programas reutilizables conocidos como “Generic Enablers”, que incluyen enablers (o habilitadores) para el alojamiento en la nube –que proporcionan recursos básicos de computación, red y almacenamiento–, enablers para el manejo de datos para la gestión del big data, para la integración de aplicaciones y para redes de comunicaciones, entre otros.
Como parte de esta plataforma se encuentra también un laboratorio de innovación llamado FI-Lab, para experimentar el potencial de las tecnologías de la plataforma y construir un ecosistema de innovación abierta.
Son varios los centros de datos que soportan FI-Lab, algunos de ellos mantenidos por la entidad pública española Red.es y repartidos en el territorio español (Sevilla, Málaga, Las Palmas y Santander). El objetivo de la UE es ampliar el número de data centers en otros países europeos.
La UE colabora en una plataforma basada en cloud para el despliegue de aplicaciones
El proyecto FI-WARE se apoya en diversos centros de datos mantenidos por la entidad pública española Red.es