VMware, fabricante de soluciones de virtualización para centro de datos y escritorio, ha anunciado que la Universidad Complutense de Madrid ha llevado a cabo un proyecto de virtualización que le permitirá responder a una demanda creciente para el despliegue de nuevos servicios hacia la comunidad educativa, con unos ratios de crecimiento interanual cercanos al 30%.
El proyecto completo, desplegado por Anadat Consulting, ha permitido a la Universidad ahorrar 896.600 euros y prever una reducción del consumo de energía eléctrica de un 74% en tres años.
El objetivo de la Universidad Complutense se basaba en conseguir el balanceo de cargas, permitir la alta disponibilidad de servicios y ofrecer continuidad de servicios, sobre todo en picos de trabajo, por lo que la tecnología elegida debía ser capaz de independizar el hardware de los servicios y permitir el uso de recursos entre los dos centros de procesos de datos (Rectorado y Centro de Cálculo) existentes.
La idea es que un sólo centro fuera capaz de asumir las cargas de trabajo de los dos de forma que no se perdiera la continuidad de los servicios ante una catástrofe. La configuración actual del entorno permite a la Universidad, mediante la tecnología de VMware implantada, distribuir y mantener las cargas entre ambos centros de manera libre.
“El creciente número de servicios que ofrecemos a la comunidad educativa nos obligaba a optar por la virtualización”, comenta Juan Carlos Herráiz, subdirector del área de sistemas de los servicios informáticos de la Universidad Complutense de Madrid. “Esta tecnología supone menos servidores, es decir, menor consumo de energía, refrigeración y espacio, lo que se traduce en un importante ahorro de costes y de emisiones de CO2, algo crítico para nosotros”.
La Universidad requería de una tecnología que fuese capaz de mantener los gastos de personal dedicados a la explotación y mantenimiento de la infraestructura tecnológica, reduciendo los tiempos de puesta en marcha de nuevos servicios y respetando los consumos energéticos.
Gracias al proyecto llevado a cabo, la Universidad cuenta ahora mismo con los mismos recursos que hace tres años en el área de sistemas, a pesar de que los servicios ofrecidos han crecido en más de un 20%. De hecho, según datos de la Universidad, en la actualidad existe un técnico por cada 30 servidores.
El proyecto consolidó durante tres años más de 240 servicios y máquinas virtuales sobre una plataforma cercana a los 40 hosts, distribuidos en dos centros diferenciados (Centro de Cálculo y Rectorado).