La Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) ha inaugurado su nuevo Centro de Computación Científica (C3), una infraestructura de supercomputación de última generación que se estrena colocándose entre el 15% de los sistemas más potentes del mundo en la prestigiosa lista IO500. El equipo se sitúa en el puesto 81 del ranking global, lo que refuerza la apuesta de la institución por la excelencia científica y tecnológica y la posiciona como un actor relevante en el ámbito del cómputo avanzado a nivel internacional.​

Un supercomputador de referencia en IO500

El rector de la UC3M, Ángel Arias, destacó durante el acto de inauguración, celebrado en el Centro de Innovación en Emprendimiento e Inteligencia Artificial (C3N‑IA) del Parque Científico UC3M – Leganés Tecnológico, el salto cualitativo que supone esta infraestructura. “Este nuevo equipamiento ocupa el puesto 64 del IO500 en el ámbito de la supercomputación; es decir, se sitúa entre el 15% de las infraestructuras más potentes del mundo en capacidad y rendimiento”, subrayó, agradeciendo el trabajo de toda la comunidad universitaria implicada en el despliegue del sistema.​

El C3 está concebido para dar soporte a proyectos de I+D+i con altas exigencias de cálculo, almacenamiento y procesamiento de datos, tanto dentro de la propia UC3M como en colaboración con otros centros de investigación y empresas. Su objetivo es habilitar investigaciones de alto impacto social en áreas como aeronáutica, biología, ciencias de la salud y disciplinas afines que dependen de simulaciones complejas y análisis de grandes volúmenes de información.​

Arquitectura: más de 11.500 cores y GPU Nvidia

El nuevo supercomputador se articula en torno a un clúster de cómputo con más de 11.500 núcleos físicos de CPU basados en procesadores AMD de alto rendimiento, reforzados con 41 GPU Nvidia A40 para acelerar cargas de trabajo intensivas. Todos estos recursos están interconectados mediante una red de alta velocidad y respaldados por un sistema de almacenamiento redundante de casi 1.000 TB de capacidad.​

“Gracias a esta potencia y capacidad, la infraestructura permite procesar grandes volúmenes de datos, ejecutar simulaciones numéricas muy complejas y entrenar o desplegar modelos avanzados de inteligencia artificial”, explica David Expósito Singh, del Departamento de Informática de la UC3M y uno de los promotores del proyecto junto con el profesor Jesús Carretero. La configuración híbrida CPU‑GPU está diseñada para adaptarse tanto a cargas intensivas en cálculo tradicional como a aplicaciones de IA y deep learning de nueva generación.​

De la dinámica molecular a la medicina personalizada

El rango de aplicaciones que abre el C3 es amplio y transversal. Según detalla Jesús Carretero, el sistema permitirá ejecutar simulaciones científicas de altísima fidelidad, desde dinámica molecular hasta aerodinámica, procesar conjuntos de datos masivos —como los procedentes de datos sociales y medioambientales, secuenciación genética o imagen médica— y acelerar modelos de IA esenciales en visión por computador, robótica, procesamiento del lenguaje o descubrimiento automatizado. Todo ello en plazos que, en equipos más pequeños, se miden en meses y que ahora pueden reducirse a horas o días.​

Esta capacidad de cómputo busca acortar el ciclo que va de la hipótesis científica a su validación, facilitando la aplicación de algoritmos avanzados, el desarrollo de nuevas teorías y la experimentación computacional a gran escala. En términos prácticos, se traduce en la posibilidad de abordar proyectos que antes resultaban inabordables por limitaciones de tiempo o recursos, con impacto directo en campos como la ingeniería, la energía, la salud o las ciencias sociales computacionales.​

Servicio abierto a otros centros y empresas

El C3 se integra en el Centro de Apoyo a la Investigación (CAI) de la UC3M y está concebido como una infraestructura abierta. Además de los grupos de investigación de la Universidad, podrán utilizar sus recursos otros organismos públicos de investigación y usuarios externos del sector empresarial que necesiten gran capacidad de cálculo.​

El centro ofrece servicios avanzados de computación de altas prestaciones (HPC) híbrida y almacenamiento fiable de datos, orientados a proyectos que demandan tanto cómputo intensivo en CPU como en GPU. Entre sus objetivos se incluye facilitar la transferencia tecnológica y el desarrollo de proyectos colaborativos que requieran recursos computacionales a gran escala, acercando la supercomputación a empresas y organizaciones que no disponen de este tipo de infraestructuras.​

Financiación europea y compromiso con la I+D

El nuevo superordenador ha sido financiado con fondos europeos NextGenerationEU, además de ayudas nacionales y regionales. Entre ellas destacan proyectos competitivos de infraestructuras concedidos por la Agencia Estatal de Investigación (EQC2021‑007184‑P) para investigación en simulación de sistemas de ingeniería complejos, y programas de la Comunidad de Madrid destinados a apoyar acciones de investigación relacionadas con el SARS‑CoV‑2 y la COVID‑19, financiados con recursos REACT‑EU del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (REACT‑PREDCOV‑CM‑23475).​

Con la puesta en marcha del C3, la UC3M refuerza su posición en el mapa de la supercomputación europea y se dota de una herramienta clave para impulsar proyectos de investigación punteros, colaborar con otros centros y reforzar los lazos entre academia y empresa en torno al cómputo avanzado y la inteligencia artificial.