El almacenamiento flash no remplazará nunca el almacenamiento en disco, pero el mercado tecnológico se está moviendo rápidamente y la memoria flash está encontrando su papel en el data center, donde convive con discos de estado sólido y dentro de servidores, tal como indica Tim Stammers, analista de soluciones TI de Ovum.
Esta tecnología no solo ha aparecido en el radar de Stammer. Numerosas listas de predicciones para 2013 han mencionado la tecnología flash como una tendencia a la que prestar atención en este año, por su potencial para cambiar el almacenamiento como lo conocemos hoy día y por las repercusiones que podría tener en la entrega de aplicaciones y, también, en el conjunto del data center.
Aunque según Stammers todavía harán falta algunos años para que el mercado flash madure, los costes tecnológicos reducidos, la necesidad de menor latencia y una mayor eficiencia en el centro de datos son factores que están colocando a la tecnología flash en la lista de sugerencias de compañías que tienen que responder a decisiones de reemplazo.
Esto no significa que esta tecnología no tenga asociados algunos desafíos, tanto para el usuario final como para la comunidad de proveedores.
“La adopción flash empezó hace varios años con discos flash utilizados directamente en servidores. Y aunque son caros, fueron y todavía son una buena forma de acelerar el rendimiento para aplicaciones centradas en rendimiento”, indicó Stammers.
“Pero por entonces era caro y relativamente complejo de hacer y era solo para gente con muchos medios y grandes problemas de rendimiento”, añadió.
La tecnología flash ha visto una mayor aceptación con los discos flash encajados en arrays de disco en las redes de almacenamiento, con un importante número de proveedores siguiendo la pista de EMC para ofrecer disponibilidad flash.
En 2012, EMC compró el proveedor de flash XtremeIO, y ese mismo año IBM adquirió Texas Memory Systems, que estaba entrando en el espacio flash, subrayando el interés por grandes proveedores en ese segmento.
Muchos proveedores importantes están ahora ofreciendo flash como un suplemento opcional para los productos de almacenamiento, y Stammers indicó que los compradores más conservadores han empezado a aceptar esta oferta.
“Sorprendentemente, incluso aunque flash es mucho más caro que disco, colocar algo de memoria flash realmente reduce el precio final de la caja de almacenamiento”, apuntó Stammers.
Beneficios flash
La memoria flash, que ha sido ampliamente utilizada por la industria de consumo, es generalmente empleada para proporcionar datos requeridos más frecuentemente, puesto que elimina la necesidad de análisis de la base de datos.
Al ser una memoria no volátil, no tiene partes móviles, a diferencia del disco, y puede ser borrada y reprogramada eléctricamente. El software puede, en esencia, hacer un amplio número de decisiones de almacenamiento por ti, y la principal de ellas es qué datos son almacenados mejor en flash. Su principal beneficio es en latencia, para la entrega de datos y aplicaciones, y en eficiencia, puesto que potencia el rendimiento del almacenamiento.
La tecnología flash también puede ser instalada en el propio servidor, un proceso más complejo, y algunos proveedores están trabajando incluso en producir almacenamiento únicamente flash, que es menos costoso pero actualmente utilizado en su mayoría por grandes compañías de Internet en el mercado de hiper-escala para incrementar la latencia.
Stammers indicó que espera que en torno al 5% de la capacidad del array de disco será memoria flash en el futuro. Y debido a que la tecnología flash utiliza bastante menos energía que el disco, los ahorros serán apreciados directamente en los costes de energía y refrigeración en el data center.
“La tecnología flash es más densa físicamente que el disco, así que además de generar menos calor, genera calor en un modo más concentrado, lo que permite a tu sistema de refrigeración ser mucho más eficiente. La asociación de almacenamiento SNIA (Storage Networking Industry Association) considera que la memoria flash consume 600 veces menos energía que el disco por IOPs”, añadió.
El desafío flash
A pesar de estas eficiencias, el coste es todavía un gran desafío para los proveedores flash, junto con preocupaciones sobre la vida limitada que supone el flash.
“Es una tecnología nueva y compleja y usarla es también algo nuevo y complejo, de modo que lleva tiempo para las empresas averiguar cómo hacerlo”, dijo Stammers.
“También cuesta una gran cantidad de dinero construir plantas de fabricación para producir tecnología flash, pero este coste está por lo general bajando, en torno a un 25% cada año. El precio del disco en términos de dólares por gigabyte está cayendo ligeramente más rápido y eso es por lo que, cuando lo unes a cantidades de datos cada vez más crecientes, la tecnología flash no remplazará el disco. Será, eso sí, un complemento”, añadió.
A pesar de ello, Stammers dijo que es probable que el mercado flash se caliente durante el próximo año, con mayor actividad de fusiones y adquisiciones a medida que los grandes proveedores pretenden incluir tecnología flash en productos de almacenamiento y servidor y nuevos proveedores entran en escena.
“Es un área de rápido desarrollo”, dijo Stammers.
Y, en el futuro, veremos el goteo de este efecto sobre la tecnología flash. Se espera que esta tecnología conduzca la adopción de 10 GbE, porque en el data center se pueden a menudo eliminar cuellos de botella, pero esto no evita buscar otro lugar donde alojarse.
La tecnología flash del futuro
Puede que no haya alcanzado aún la madurez, pero la memoria flash está aportando un valor significativo en el data center