Contenido Archivado

El siguiente contenido es de una versión anterior de este sitio web y es posible que no se muestre correctamente.

La start-up Nebula, uno de los miembros fundadores del proyecto OpenStack, ha anunciado el cese de su negocio. Según indican desde la compañía, si bien “trabajó duro para explorar alternativas, el mercado cloud open source no se está desarrollando lo suficientemente rápido”.

Nebula ha indicado que está orgullosa del papel que desempeñó en el desarrollo de la plataforma open source, pero a la vez decepcionada por la lenta adopción de la tecnología. “Como start-up, no teníamos los recursos para esperar”, explicaron desde la firma en su web.

A partir de ahora, las nubes privadas de Nebula desplegadas en los sitios de los clientes continuarán operando con normalidad, aunque el soporte ya no estará disponible.

La compañía indicó que sus productos son compatibles con otras distribuciones OpenStack de empresas como Red Hat, IBM y HP, de modo que los clientes tienen muchas opciones para llevar sus despliegues cloud más allá.

“Queremos agradecer al increíble equipo de Nebula que haya trabajado tan duro durante los últimos cuatro años. Nos gustaría también dar las gracias a nuestros valiosos clientes y partners por su soporte, así como a nuestros inversores y al equipo directivo”, concluye el comunicado.

Nebula fue fundada en 2011 para llevar los beneficios de OpenStack a la empresa. Su foco estaba en los despliegues de grandes cloud privadas y desarrollaba no solo software, sino también hardware, como el controlador cloud Nebula One.

Esta start-up fue cofundada por el antiguo CTO de la NASA, Chris Kemp, que ayudó a construir los componentes de software OpenStack originales. En verano de 2012, ocho miembros clave de Anso Labs y NASA se unieron también a Nebula. Según CrunchBase, la start-up consiguió atraer al menos 38,5 millones de dólares de fondos en cuatro rondas.